RCR, 15 de Julio 2026.- En una ceremonia solemne realizada en el Gran Teatro Nacional, en San Borja, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) entregó oficialmente las credenciales presidenciales a Keiko Fujimori, acreditándola como mandataria de la República para el período constitucional 2026-2031.
La presidenta electa recibió el documento oficial de manos del titular del JNE, Roberto Burneo. Durante la misma sesión, el máximo organismo electoral otorgó también sus respectivas credenciales a Luis Galarreta, como primer vicepresidente electo, y a Miguel Torres, como segundo vicepresidente electo.
Un hito histórico para el país
Durante su discurso de apertura, el presidente del JNE, Roberto Burneo, destacó la trascendencia del acto electoral, señalando que el país vive un hecho sin precedentes en su historia democrática.
«Hemos elegido por primera vez a una plancha presidencial liderada por una mujer, lo cual marca también un hito histórico en torno a la inclusión, a la participación femenina, y también al trabajo y a la madurez democrática de nuestro país», expresó Burneo.
Asimismo, el titular del JNE subrayó que el sistema electoral logró superar complejos desafíos tras la primera vuelta del 12 de abril. Entre las reformas y mejoras implementadas para este proceso, resaltó el fortalecimiento de la fiscalización, la articulación estratégica entre los tres organismos del sistema electoral y las sólidas garantías de transparencia ofrecidas a la ciudadanía.
Un mensaje de unidad e inclusión
Tras recibir la credencial que la faculta para asumir la jefatura de Estado, Keiko Fujimori pronunció un discurso en el que manifestó recibir este encargo con «agradecimiento, humildad y una profunda conciencia de la responsabilidad».
«Asumo el mandato de millones de peruanos para servir al Perú con honestidad, decisión y entrega», enfatizó la mandataria electa, remarcando además que «la democracia siempre merece ser defendida».
Finalmente, Fujimori proyectó las líneas generales de lo que será su gestión, asegurando que se inicia un nuevo rumbo enfocado en el progreso y el desarrollo social.
«Vamos a forjar un Perú más inclusivo, con una verdadera inclusión para los peruanos históricamente postergados», señaló, concluyendo con un firme llamado a la unidad nacional que convocó a las fuerzas políticas, el sector privado, la academia, los poderes del Estado y la ciudadanía en general para trabajar en conjunto por el desarrollo del país.












