Fuente: Ministerio del Ambiente
- Integrante de la comunidad nativa Monte Salvado, trabaja como artesana y procesadora de castaña, transformando los recursos del bosque en oportunidades para su familia y su comunidad.
Desde niña, Salomé Vargas creció viendo a su padre y a sus hermanos internarse en el bosque amazónico de Madre de Dios para recolectar castaña. Hoy, a sus 45 años y siendo madre de tres hijos, continúa profundamente ligada a este producto natural que forma parte de la vida, la economía y la identidad de las comunidades nativas de la región.
Integrante de la comunidad nativa Monte Salvado, Salomé participa activamente en el aprovechamiento de la castaña impulsado mediante el plan de negocio implementado con apoyo del Programa Bosques del Ministerio del Ambiente y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Gracias a ello, la comunidad viene fortaleciendo la recolección, almacenamiento, secado y traslado de este producto amazónico, utilizando incluso un bote adquirido para transportar la producción hasta Puerto Maldonado.
La participación de Salomé inicia donde termina el trabajo de su padre y sus hermanos. Mientras ellos se encargan de recolectar, almacenar, secar y trasladar la castaña, ella es contratada por la Asociación Forestal Indígena de Madre de Dios (AFIMAD) para transformar este recurso natural en aceite, harina y snacks de castaña. Ella misma muele, deshidrata, embolsa y embotella los productos que luego ofrece al público en importantes espacios comerciales como la reciente Expo Amazónica Cusco 2026.

Además de castañera nata, Salomé es también una destacada artesana. Ese talento y dedicación la llevaron, en marzo de este año, hasta Madrid, España, como representante de la asociación de artesanos Mashaco Yine de Monte Salvado, integrada por mujeres indígenas dedicadas a elaborar productos con algodón nativo y tintes naturales obtenidos del bosque. Durante su estadía compartió experiencias con artesanos españoles y expuso la mirada indígena amazónica en la elaboración de artesanías y productos sostenibles.
La experiencia, organizada por Cáritas de Oviedo (España) en articulación con Cáritas Madre de Dios, permitió además que Salomé llevara productos derivados de la castaña elaborados por ella misma, los cuales lograron gran acogida entre el público. “Salomé es una líder indígena que preserva y difunde la cultura Yine mediante la artesanía, la cerámica y el tejido”, destacó Carol Jerí Pezo, gerente social y de Derechos Humanos de Cáritas Madre de Dios, al resaltar su compromiso, entusiasmo y capacidad para asumir nuevos desafíos.

Para Ivonne, su hija mayor de 25 años, lo más admirable de su madre es su fortaleza para salir adelante pese a las dificultades. Y quizás esa misma perseverancia es la que hoy impulsa a Salomé a seguir soñando. Además de la artesanía y la castaña, recientemente inició junto a su hija un curso de repostería y panadería, y no descarta, en el futuro, emprender un pequeño negocio de dulces y postres en Puerto Maldonado. Mientras tanto, desde lo profundo del bosque amazónico, continúa demostrando que las madres indígenas también conservan, emprenden, enseñan y representan al Perú ante el mundo.
El dato:
● La comunidad nativa Monte Salvado, en Madre de Dios, implementa un plan de negocio con una inversión de S/ 370 000 financiada por el BID, que le ha permitido fortalecer el transporte de la castaña, mejorado payoles, recibido asistencia técnica y capacitación para su comité de castaña. Además, conserva 34 018.88 hectáreas de bosque amazónico.












