Fuente: Diario Expreso
- Decisión sobre adquisición militar provoca tensión política y cuestionamientos en sectores clave del Estado.
El canciller Hugo de Zela presentó su renuncia irrevocable al Ministerio de Relaciones Exteriores tras expresar su desacuerdo con la decisión del presidente José María Balcázar de suspender la compra de aviones de combate F-16 a Estados Unidos.
La dimisión se produjo en un contexto de tensión dentro del Ejecutivo, luego de que el minstro de Defensa también adoptara una postura crítica frente a la medida.
El punto de quiebre surgió cuando el Gobierno decidió paralizar el proceso de adquisición de 24 aeronaves F-16 Block 70, una operación que avanzaba bajo un cronograma heredado de la administración anterior.
La decisión presidencial frenó la firma del contrato con la empresa Lockheed Martin, valorizado en aproximadamente 3,500 millones de dólares.
A través de un comunicado oficial, Hugo de Zela formalizó su salida del cargo y explicó las razones que motivaron su decisión.
“Presento mi renuncia irrevocable al cargo de Ministro de Relaciones Exteriores. Lo hago por mi completo desacuerdo con el repentino cambio de decisión política adoptado por usted (José María Balcázar) en un tema de carácter estratégico, relativo a la seguridad nacional, que considero puede afectar gravemente los intereses nacionales”, señaló en el documento dirigido al jefe de Estado.
El ahora excanciller subrayó que la suspensión de la compra no solo implica un cambio de rumbo en la política de defensa, sino que también podría tener consecuencias en la capacidad estratégica del país.
En esa línea, su renuncia se alinea con las críticas expresadas previamente desde el sector Defensa, donde también advirtieron sobre los riesgos que la medida podría causar para la seguridad nacional.
La controversia se intensificó tras el anuncio presidencial, que provocar cuestionamientos en el Congreso de la República.
Diversos sectores exigieron explicaciones sobre el impacto de la decisión en la operatividad de las Fuerzas Armadas y en la planificación de largo plazo en materia de defensa.
En su mensaje de despedida, Hugo de Zela reafirmó su trayectoria al servicio del país y su compromiso con los intereses nacionales.
“Al presentar esta renuncia, reafirmo mi permanente e inalterable compromiso con los altos intereses del Perú, a los que he servido y defendido durante toda mi vida profesional de casi 50 años”, concluyó.
La salida del canciller abre un nuevo escenario político dentro del Gobierno, marcado por discrepancias internas en torno a decisiones clave de política pública.
La suspensión de la compra de los F-16 no solo causó una crisis en el gabinete, sino que también colocó en el centro del debate la estrategia de defensa del país y la conducción del Ejecutivo en temas considerados prioritarios para la seguridad nacional.












