RCR, 10 de marzo 2026.- Cerca de 6 mil colegios particulares en Lima y Callao continúan dictando clases presenciales, lo que representa alrededor del 80% de las instituciones educativas del sector, informó el presidente de la Asociación de Colegios Privados del Perú (ANACOPRI), Guido Quintanilla.
En entrevista con Red de Comunicación Regional (RCR), explicó que miles de instituciones educativas se acogieron a una medida excepcional del Ministerio de Educación (Minedu) que permite mantener la enseñanza en las aulas, pese a la disposición del Ejecutivo de priorizar la modalidad virtual frente a la crisis energética.
“Hasta ayer (lunes) teníamos casi un 80% de colegios en Lima y Callao que ya estaban realizando sus clases presenciales. Albergamos más o menos unos 4800 colegios, pero en base a Lima estamos superando casi los 6000 colegios que están realizando clases presenciales”, afirmó Quintanilla.
Brecha tecnológica en hogares
El representante de ANACOPRI explicó que la decisión de muchos colegios privados de continuar con clases presenciales responde principalmente a la limitada disponibilidad de equipos tecnológicos en los hogares.
Según indicó, alrededor del 70% de las familias cuenta con una sola computadora o laptop, lo que dificulta que varios hijos puedan seguir simultáneamente sus clases virtuales.
“Los padres de familia no se encuentran preparados con la tecnología para poder realizar las clases virtuales. En muchas familias hay dos o tres hijos y solo cuentan con un celular o una sola computadora”, sostuvo.
Quintanilla precisó que, frente a esta situación, los colegios privados han optado por acogerse a la excepcionalidad prevista en la resolución viceministerial 033, que permite solicitar a las UGEL la autorización para continuar con clases presenciales.
Pandemia evidenció limitaciones
El dirigente también señaló que la experiencia durante la pandemia evidenció las limitaciones de la educación virtual cuando los estudiantes no cuentan con los equipos adecuados. Explicó que en muchos casos los escolares deben conectarse a las clases a través de teléfonos celulares, lo que dificulta el seguimiento de los contenidos educativos.
“Imagínese hacer clases virtuales con un celular; eso no es una clase virtual. El alumno tiene una pantalla muy pequeña y no puede seguir adecuadamente el desarrollo de la clase”, remarcó.
Finalmente, expresó su expectativa de que la situación energética que motivó la disposición del Gobierno pueda resolverse en los próximos días, a fin de evitar mayores afectaciones al calendario escolar, especialmente cuando el próximo 16 de marzo está previsto el inicio de clases en los colegios públicos.












