Fuente: ANDINA
A partir de julio el Fenómeno El Niño alcanzará el nivel moderado y el invierno será más cálido, afirma el Enfen
Lima, 16 de Febrero de 2026.- El último comunicado de la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) advierte un cambio de estado de «vigilancia» a «alerta» frente a un evento del Fenómeno El Niño en el litoral peruano, que significa que su ocurrencia es «casi inminente» a partir de marzo.
Así lo explicó el científico Luis Vásquez, vocero del Enfen, en diálogo con la Agencia Andina. Precisó que los últimos indicadores evaluados muestran condiciones favorables para que el evento se inicie a partir de marzo.
Según el especialista, en el comunicado anterior se proyectaba el inicio en abril; sin embargo, el calentamiento del mar se ha acelerado. “Ahora ya hemos cambiado para marzo, porque los indicadores así lo dicen”, aseveró.
Sostuvo, además, que también se ha ajustado el período de duración de este evento climático, y ahora se estima que El Niño se manifestaría hasta noviembre, con la posibilidad de que alcance una intensidad moderada hacia julio, aunque subrayó que estas previsiones se revisan constantemente.
De vigilancia a alerta: “casi inminente”
Vásquez explicó que el principal cambio entre ambos estados radica en el nivel de certeza. “La alerta es como si ya estuviéramos en rojo; es casi inminente la presencia de un Niño”, subrayó.
El científico manifestó a la Agencia Andina que el monitoreo se realiza con promedios mensuales debido a la alta variabilidad diaria del clima. Por ello, no se puede fijar una fecha exacta dentro de marzo, aunque se espera que ese mes, en promedio, presente condiciones cálidas débiles.
Incremento de la temperatura del mar
Vásquez consideró que pese al aumento progresivo de la temperatura del mar, el océano frente al Perú todavía no supera plenamente los valores que definen una condición cálida. El umbral clave es un incremento sostenido superior a 0.4 °C respecto al promedio.
El vocero indicó que los registros actuales son variables según la zona costera, con valores cercanos a lo normal o incluso negativos en algunos puntos. Además, persiste una franja fría costera al sur debido al afloramiento de aguas profundas, fenómeno que se irá reduciendo gradualmente.
Sostuvo que a estos factores se suman también la llegada de ondas Kelvin cálidas, una de las cuales ya impacta la costa peruana y se desplaza de norte a sur. Se prevé la llegada de otras dos ondas adicionales entre marzo y mayo, lo que podría intensificar el calentamiento.
¿Cuál será el impacto de un El Niño débil?
Luis Vásquez estimó que en su fase inicial, el evento sería débil y sus impactos relativamente moderados. No obstante, se espera un incremento de la humedad, temperaturas más altas y lluvias, especialmente en la costa norte.
El vocero del Enfen agregó que las regiones más expuestas serían Tumbes, Piura y, en menor medida, Lambayeque.
Aunque el ciclo hidrológico ya entra en una etapa de disminución estacional de precipitaciones, no se descartan episodios intensos. “Podría haber lluvias torrenciales como las que estamos presentando en estos días”, advirtió.
En la sierra de la vertiente del Pacífico también podría registrarse un ligero aumento de precipitaciones por mayor humedad atmosférica, mientras que el altiplano no mostraría impactos significativos debido a la debilidad del evento.
Cada Niño es distinto
El especialista enfatizó que no es sencillo comparar un evento con otro, pues sus efectos varían según múltiples factores. Recordó que El Niño costero de 2017 fue moderado, pero generó lluvias extremadamente intensas, mientras que otros episodios fuertes han tenido impactos más concentrados en sectores como la pesca o la agricultura.
Un eventual fortalecimiento hacia mitad de año no necesariamente implicaría inundaciones, ya que coincide con la estación seca. Sin embargo, sí podría afectar la actividad pesquera por cambios en la distribución de especies como la anchoveta, que tiende a desplazarse o profundizarse en aguas más cálidas.
Invierno más cálido de lo habitual
Como el evento de El Niño costero se prolongará hasta noviembre y pasará de débil a moderado en julio, ¿esa evolución influirá en el próximo invierno? Al respecto, Luis Vásquez afirmó que un efecto probable sería el aumento de la temperatura del aire durante el invierno.
“Se esperaría un invierno un poco más cálido de lo que estamos acostumbrados”, indicó Vásquez, explicando que El Niño modifica tanto la temperatura del mar como la atmosféria.












