RCR, 15 de febrero 2026.- El ecologista David Landa, integrante del Colectivo Moyobamba 500 Años, sostiene que la región San Martín tiene la oportunidad de replicar el “modelo paraguayo”, donde la hidroenergía se convierte en motor económico y social para su población. Paraguay financia gran parte de su salud y educación vendiendo excedentes de energía a Brasil gracias a la represa binacional de Itaipú, ubicada en el río Paraná, un esquema que Landa considera viable para la Amazonía peruana.
Landa explicó que la hidroenergía es “la energía que se obtiene a partir de fuentes de agua, mayormente a través de hidroeléctricas, donde se utiliza la fuerza hídrica para generar movimiento y producir la electricidad que necesitamos”. Sin embargo, advierte que en nuestra Amazonía se desaprovecha su enorme potencial: “El potencial hidroenergético teórico de la Amazonía es de 176,000 megavatios, pero apenas arañamos una mínima parte.”, dijo en entrevista en la secuencia Reflexiones Amazónicas de Red de Comunicación Regional (RCR).
El contraste es evidente. Mientras la emblemática central del Mantaro genera 700 MW, la Amazonía concentra el 85% del potencial nacional y casi no lo utiliza. “No arañamos absolutamente nada, concentramos el 85% del potencial nacional, en contrapartida con la costa que solo tiene una potencialidad de apenas 1,400 megavatios. En la costa se aprovecha el 85%, mientras que en la Amazonía más del 90% no se aprovecha. ¿Cómo vamos a desarrollar la gestión del territorio amazónico si no materializamos esa potencialidad en proyectos hidroenergéticos importantes? Siempre vamos a estar deficitarios, siempre dependientes del mercado de commodities”, expresó.
Proyectos Río Biavo y Mayo 1 y 2: motores de desarrollo
A modo de ejemplo, refirió que San Martín consume solo 77 MW de energía eléctrica, pero con importantes proyectos como Río Biavo y Mayo 1 y 2 podría superar los 1,000 MW. “Eso nos dejaría con un excedente de 900 megavatios que podríamos vender al mercado nacional o incluso a Ecuador, que enfrenta graves problemas energéticos. En Paraguay, el 70% de la energía que genera, lo vende a Brasil y Argentina. Con eso financian salud, educación, industrialización. Lo mismo estaríamos haciendo nosotros en San Martín, con ese excedente de 900 megavatios podríamos estar financiando salud y sobre todo educación”, afirmó.
El ecologista remarcó que este modelo permitiría transformar la Amazonía en un motor industrial sin sacrificar la biodiversidad y destacó que en el Perú las condiciones geográficas permiten aprovechar desniveles naturales de los ríos, evitando grandes inundaciones y reduciendo impactos ambientales.
Por último, exhortó a las autoridades a mirar con seriedad la Amazonía y a diseñar un plan maestro de hidroenergía. “Con el excedente energético podríamos financiar programas de alimentación infantil. Se trata de un modelo de desarrollo que respete la Amazonía y beneficie directamente a nuestra gente”, puntualizó.













