RCR, 19 de Enero 2026.- El médico especialista en políticas de salud pública y exviceministro de Prestaciones y Aseguramiento de Salud, Herberth Cuba García, señaló que el desabastecimiento de factor IX para pacientes con hemofilia tipo B evidencia problemas estructurales en el suministro continuo de fármacos en el país. Agregó que, aunque la ciencia avanza y el consumo de estos pacientes es predecible por ser un tratamiento de por vida, los funcionarios enfrentan dificultades.
“El problema va más allá de una escasez coyuntural y responde a fallas históricas en la planificación del abastecimiento de medicamentos de uso continuo, y que la hemofilia es una enfermedad crónica que requiere tratamiento de por vida, por lo que el consumo de medicamentos como el factor 9 es previsible y debería ser programado con anticipación en el corto y mediano plazo”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).
Indicó que, aunque el Ministerio de Salud estima que en el país existen alrededor de 3,400 personas con hemofilia, solo 182 pacientes reciben tratamiento actualmente: 81 en el Minsa y 101 en EsSalud. Mencionó que la atención especializada se concentra principalmente en el Hospital Dos de Mayo y el Hospital Almenara, lo que evidencia la falta de una búsqueda activa de pacientes, especialmente en zonas rurales, altoandinas y de la Amazonía.
“La falta de tratamiento oportuno tiene consecuencias graves, ya que la hemofilia afecta la coagulación de la sangre y puede provocar hemorragias en articulaciones, órganos vitales e incluso el cerebro, generando secuelas irreversibles. Por ello, la reposición constante del factor 9 permite prevenir daños mayores, siempre que el diagnóstico sea precoz y el tratamiento continuo, condiciones que hoy no se cumplen de manera adecuada”, expresó.
Cuba sostuvo que uno de los principales obstáculos identificados es la ausencia de registro sanitario del medicamento en el país, y que debido a que el mercado peruano es reducido y poco rentable, las empresas farmacéuticas no tramitan dicho registro, lo que obliga al Estado a realizar compras mediante autorizaciones excepcionales y a proveedores únicos, encareciendo los costos y provocando interrupciones en el tratamiento. “Esta situación un círculo vicioso que afecta directamente la salud de los pacientes”, afirmó.
Remarcó que existen avances normativos, como la incorporación de mecanismos diferenciados de adquisición en la nueva Ley de Contrataciones del Estado para enfermedades raras y huérfanas. Sin embargo, lamentó la demora en la aprobación del reglamento y las directivas necesarias para su implementación, lo que mantiene paralizado el sistema.
“Mientras estos procesos no se consoliden los pacientes seguirán enfrentando un calvario marcado por la incertidumbre, la escasez de medicamentos y el riesgo permanente de complicaciones graves”, puntualizó.
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