URGE DIÁLOGO Y UNIDAD PARA SUPERAR LA ACTUAL CRISIS POLÍTICA

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin

Nota de prensa 

Ante la reciente decisión del Congreso de la República de no otorgarle la confianza al gabinete ministerial presidido por el Sr. Pedro Cateriano Bellido, la Defensoría del Pueblo considera que es su deber, en circunstancias tan críticas como las que vive el país, señalar lo siguiente:

1.    Expresamos nuestra profunda preocupación por la actual crisis política que, en un contexto de emergencia sanitaria y de recesión económica, no contribuye a construir el clima de estabilidad que requiere el país. Mientras el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo se detienen en una crisis política, decenas de miles de personas demandan al Estado servicios de atención impostergables para preservar su salud y vida. La confrontación entre las autoridades no sólo retrasa la lucha frontal contra la pandemia, sino revela una falta de comprensión de las preocupaciones diarias de la ciudadanía.

2.    Hacemos un llamado a la unidad y al diálogo entre los poderes del Estado y demás instituciones públicas. Conforme lo ha señalado el Tribunal Constitucional, el principio de cooperación de poderes exige que estos orienten sus actos a los fines del Estado, teniendo siempre como horizonte la defensa de la persona humana y el respeto a su dignidad. En este contexto, no hay fin más importante que el de proteger y garantizar la vida de 33 millones de personas y procurarles condiciones dignas para enfrentar la pandemia. Para ello, es indispensable que el Estado, en su conjunto, priorice la salud de la población por encima de las diferencias políticas de sus representantes, en búsqueda de consensos que permitan, cuanto antes, salvar el mayor número de vidas.

3.    Extendemos este llamado de unidad y diálogo a todas las organizaciones de la sociedad civil. Frente a la actual crisis sanitaria, económica y ahora política, la dimensión del problema que confrontamos exige de cada peruano y peruana solidaridad y un serio compromiso con la salud y la vida de los que le rodean. La sociedad civil organizada, en otros momentos de nuestra historia, ha logrado enfrentar desafíos y superar obstáculos que parecían infranqueables. En esta crisis sanitaria, esta es una oportunidad para que las y los líderes comunales, religiosos y vecinales conduzcan a la población a encontrar soluciones de autoprotección frente a la pandemia.

4.    Finalmente, la crítica situación por la que atraviesa el país demanda de las autoridades entender el sentido de urgencia de la coyuntura que nos rodea con el propósito de hallar una salida democrática. Para ello, el mandatario debe recomponer, en el más breve plazo, su gabinete ministerial, de modo tal, que el nuevo Presidente del Consejo de Ministro pueda acudir al Congreso de la República para exponer su política general de gobierno y solicitar el voto de confianza. Garantizar la gobernabilidad del país requiere, además, una autocrítica de ambos poderes del Estado sobre el desempeño que han evidenciado en esta crisis, frente al rol encomendado de la ciudadanía para solucionarla. Millones de peruanos y peruanas requieren hoy más que nunca, autoridades responsables, dialogantes y comprometidas con los deberes que constitucionalmente les fueron asignados.