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TOKIO 2020: POCA ALEGRÍA OLÍMPICA EN LA VÍSPERA DE LA INAUGURACIÓN DE LOS JUEGOS

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Fuente : Agencia Andina 

La ceremonia de inauguración está programada para el viernes 23, a las 6:00 horas de Perú

Los atletas están en la villa olímpica y medios de todo el mundo han llegado ya, pero para muchos en Japón hay poco que celebrar a un día del inicio de los Juegos Olímpicos de Tokio.

No hay aficionados extranjeros animando las calles y los atletas son llevados de la villa a sus lugares de competición en una burbuja con la intención de mantenerlos a ellos y al público japonés a salvo.

Casi todos los eventos serán a puerta cerrada y se espera que sólo unas 900 personas asistan a la ceremonia de apertura en el estadio Olímpico de Tokio el viernes, de los que sólo 150 japoneses.

Así no es de extrañar que muchos en Japón tengan que esforzarse para ver espíritu olímpico en la cuenta atrás para estos Juegos pospuestos por la pandemia.

«Es completamente diferente de los otros Juegos (en 1964) cuando toda la ciudad se llenó de un espíritu festivo», dice Michiko Fukui, de 80 años, mientras pasea por el exclusivo distrito de Ginza este jueves.

La ciudad ha sido adornada con banderas de Tokio-2020 y anuncios, y las futuristas mascotas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos están en autobuses y edificios.

Pero, no hay mucho más que haga pensar que algunos de los mejores atletas del mundo han llegado a Tokio.

El aumento de casos de covid-19 ha supuesto que se anulen todos los eventos públicos para ver los juegos, y el estado de emergencia implica que bares y restaurantes deben cerrar a las 20h00 — cuando empieza la ceremonia de apertura — y no pueden servir alcohol.

Seira Onuma es una de los miles de japoneses que participaron en una lotería para ganar entradas antes de que los Juegos se pospusieran, y ahora ya ni siquiera está segura de que vaya a verlos por televisión.

«Gané unos tickets para las finales de atletismo en el estadio Olímpico», dice esta ama de casa de 29 años a la AFP.

«Quedé decepcionada por la decisión de que no haya público y ahora también estoy perdiendo el interés», afirma en el área tokiota de Koto, cerca de la villa olímpica.