SISTEMA DE SALUD NO ESTÁ PREPARADO PARA AFRONTAR UNA SEGUNDA OLA DE COVID-19

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RCR, 25 de Noviembre 2020 .- Julia Aza Santamaria, exsecretaria Nacional del Sindicato de Essalud, advirtió que el sistema de salud no está preparado para afrontar una segunda ola de covid-19, porque el gobierno ha descuidado el primer nivel de atención y está despidiendo a las 10 mil enfermeras que se contrataron para luchar en la primera etapa de la pandemia. También pidió a la decana de las enfermeras, Liliana La Rosa la nulidad del proceso de elecciones al Colegio de Enfermeras, al considerar que está viciado.

“Nosotras estamos en la primera línea de batalla frente a esta pandemia, estamos las 24 horas del día y los 365 días del año. Sin embargo, esta segunda ola nos puede coger casi en las mismas condiciones en las que nos ha cogido la primera etapa. Lo más resaltante es que en los tres niveles de atención falta personal y hay una brecha de 29 mil enfermeras. El gobierno ha priorizado la atención hospital docente, ampliando y sextuplicando la capacidad de camas, pero el recurso humano se ha reducido”, dijo

“En la atención primaria es mucho más caótica, porque en la primera etapa se cerró prácticamente este servicio, que es la puerta de entrada de nuestro sistema de salud y en esta segunda etapa se está reactivando, pero es justamente el primer nivel de atención el que se va a encargar en estos próximos meses de la vacunación”, agregó a través de Red de Comunicación Regional (RCR).

Explicó que “para vacunar a 22 millones de peruanos nos hace falta enfermeras para cumplir a cabalidad esta meta y eso trae una sobrecarga laboral en el personal”. “En vez de trabajar seis horas, nos ponen a trabajar de ocho a doce horas continuadas. Hacemos un llamado para que el gobierno cierre la brecha de personal, se ha contratado a ocho a 10 mil en la época pico, a estas alturas las enfermeras y personal de salud contratado para esta primera etapa ya está siendo despedido”, indicó.

Bajando la guardia

Expresó que “las variables que analizamos nos hacen pensar que estamos bajando la guardia para hacerle frente a esta segunda ola de covid”. “Todo lo que se había preparado en respuesta inmediata, en estos momentos, ha sido desestimado y está volviendo a fojas cero”, recalcó.

“Se ha priorizado la atención hospitalaria, la atención del paciente que ya llega complicado y que requiere de una cama UCI, se han centrado en equipar todo el aparato hospitalario, pero se abandonó el primer nivel de atención, que es el primer contacto, donde se debe determinar cuál es el foco primario y sus contactos para ser aislado y de esa manera evitar la diseminación del virus, que es lo que nos ha pasado. Han llegado pacientes directamente a los hospitales, porque no había una atención primaria preparada para detectar estos primeros casos y hacer el cerco epidemiológico” apuntó.

Observó que “los gobiernos regionales no están preparados para responder a estos hechos de urgencia”. “Tal es así que a estas alturas del año no han ejecutado un alto porcentaje presupuestal, revierten recursos y no pagan sus partidas correspondientes”, anotó.

“A la fecha hay una limitación en la entrega del número necesario de mascarillas y de protectores y de ropa descartable al extremo que las enfermeras hemos tenido que recurrir a nuestro bolsillo para comprar mascarillas.”, afirmó.

Lamentó que “en esta batalla contra la pandemia aproximadamente 87 enfermeras y enfermeros han dejado su vida en la labor de servicio a la comunidad”. “Lo que es más doloroso es que en estos momentos sus familiares se encuentran en abandono. No han sido reconocidos por el gobierno y existen niños que han quedado sin ningún apoyo, porque las enfermeras somos parte del soporte de nuestros hogares”, expresó.

Mencionó que “los colegas presentan secuelas de la enfermedad, porque aquellos que han llegado a estar entubados son los que presentan problemas respiratorios, neurológicos y cardiovasculares, lo que les impide el retorno normal a sus actividades”. “La población de enfermeras de Salud y Essalud está considerablemente mermada por las condiciones de edad y de comorbilidad. A nivel nacional, aproximadamente entre el 10% y el 15% están en aislamiento obligatorio y son esas enfermeras que pueden hacer un trabajo remoto, pero no se les asigna en los diferentes sistemas informáticos del Minsa y Essalud”, dijo.

“Hemos presentado varias actividades remotas que podemos hacer, pero se nos está limitando el acceso a la programación y a las estadísticas de prevención. Ese es un tema que se ha venido tratando desde antes, no solo en pandemia. Hacemos un llamado para que el Minsa y Essalud atiendan nuestro petitorio de actividades y reconozcan todas aquellas actividades que realizamos”, informó.

Comentó que “el bono covid era otro problema que incentivaba el cansancio físico y anímico de las enfermeras en esta lucha contra la pandemia”. “A esta fecha tenemos que el 60% no ha recibido el bono tan difundido por el gobierno y esto afecta anímicamente también”, subrayó.

También hizo un llamado a la decana Liliana La Rosa, para que se lleve adelante elecciones internas transparentes. Anotó que el comité electoral que ha sido designado transgrede los estatutos y reglamentos del gremio. “Merecemos tener un colegio legítimo y legal que nos brinde soporte para seguir trabajando para la salud de los peruanos. Somo 97 mil enfermeras colegiadas, pero habilitadas para el proceso un promedio de 60 mil”, enfatizó.

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