RCR, 24 de junio 2026.- El analista político Carlos Timaná, director del Centro de Gobierno «José Luis Bustamante y Rivero» de la Universidad San Pablo de Arequipa, calificó como “paleta antidemocrática” la postura de Roberto Sánchez que no reconoce su derrota electoral frente a Keiko Fujimori.
«El señor Sánchez con mucha dificultad llegó a la segunda vuelta y él todo el tiempo dijo, frente a todo lo que decía Rafael López Aliaga, que había que reconocer los resultados, que no podíamos dudar de la institucionalidad. Pero como los resultados no son a su favor, estamos ante una pataleta, ante un niño chiquito que no le gusta que le digan no y patea el tablero de juego. Es una actitud muy antidemocrática», declaró Timaná en Red de Comunicación Regional (RCR).
El especialista descartó que el argumento del candidato de Juntos por el Perú (JPP) para tratar de invalidar los votos de los peruanos en el exterior tenga respaldo jurídico o político. «No tiene ningún soporte el tema de invalidar los votos de los peruanos en el extranjero. Es un argumento bastante pobre, porque sencillamente los peruanos pueden votar en cualquier parte del mundo», sostuvo.
Sánchez, sin fuerza ni respaldo
Timaná comparó la estrategia de Sánchez con la que intentó Andrés Manuel López Obrador en México en 2006, cuando desconoció su derrota e intentó instalar un gobierno paralelo, aunque advirtió que Sánchez carece de la base política para sostener esa postura. «Roberto Sánchez tenía todo prestado: el sombrero de Pedro Castillo, el partido prestado, los apoyos prestados. Eso hace que su situación sea de mucha fragilidad frente a la opinión pública», afirmó.
Keiko tiene una oportunidad histórica
Timaná consideró que la victoria de Fujimori en un hito político continental. Recordó que hasta ahora solo Salvador Allende en Chile había ganado la presidencia en un cuarto intento en América Latina, y que Keiko se convierte en la segunda figura en lograrlo, lo que habla de perseverancia y maduración política.
Remarcó que Fuerza Popular es el único partido disciplinado del país y que contar con la primera minoría en el Senado y en la Cámara de Diputados le dará al nuevo gobierno una base de estabilidad inédita desde 2015. «Desde ese año no hay un gobierno que termine el periodo. Es la oportunidad de superar el rastro de gobiernos efímeros donde no hay políticas públicas ni quién responda por algún resultado en la gestión», señaló.
Debe convocar una derecha alternativa
Para consolidar esa estabilidad, Timaná recomendó a Fujimori ampliar su coalición hacia el centro y nombrar interlocutores en las regiones del sur donde no logró penetrar electoralmente. «Ella es astuta y sabe que tiene que generar una derecha alternativa, porque los partidos que alcanzan el gobierno siempre terminan con una votación muy exigua. Le daría juego a Acción Popular, a Víctor García Belaunde, también dentro del APRA, esos antiguos aliados que le suman experiencia», precisó.













