RCR, 06 de Enero de 2026.- El ex congresista y ex embajador Martín Belaunde sostuvo que, pese a la captura del dictador chavista Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el régimen dictatorial en Venezuela permanece vigente bajo el mando de la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
En declaraciones a Conexión Perú, de RCR, precisó que figuras centrales del entorno anterior, como Diosdado Cabello en el Ministerio del Interior y Vladimir Padrino en la jefatura de las Fuerzas Armadas, se mantienen en sus cargos, configurando una «tiranía sin el tirano principal» que conservó a sus mandos secundarios en el ejercicio del poder.
El ex embajador cuestionó la posibilidad de que los colaboradores cercanos de Nicolás Maduro tengan la intención real de desarticular la maquinaria dictatorial que ellos mismos ayudaron a perfeccionar.
Manifestó que la estrategia de Estados Unidos de buscar una transición ordenada a través de la negociación con los actuales «sub tiranos» resultó poco seria, pues implicaba que los propios actores del régimen fueran los encargados de desmontar su propia estructura de poder.
Oposición democrática venezolana queda al margen por pragmatismo de Trump
El ex congresista y ex embajador Martín Belaunde aseveró que los líderes opositores venezolanos Edmundo González Urrutia y María Corina Machado quedaron desplazados y sin capacidad de control sobre los acontecimientos actuales en su país.
Explicó que, por razones de pragmatismo, el gobierno de Estados Unidos optó por entenderse con los remanentes de la dictadura para ejecutar órdenes directas, dejando a los representantes democráticos legítimos fuera de las decisiones inmediatas sobre la situación del país.
Martín Belaunde vinculó las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre el petróleo robado con la expropiación de empresas norteamericanas ocurrida en 1975 y que terminó con la creación de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Afirmó que la libertad de Venezuela podría estar condicionada a ventajas para las petroleras estadounidenses o a compensaciones económicas, señalando que el mandatario norteamericano busca que el actual gobierno venezolano acepte el retorno de las antiguas empresas que fueron expropiadas hace cincuenta años.
Advirtió que cualquier nuevo acuerdo de explotación petrolera que las empresas estadounidenses firmen con el gobierno de Delcy Rodríguez estaría viciado de nulidad evidente. Argumentó que, debido a la falta de legitimidad de la actual «dictadura subsidiaria», las compañías no deberían negociar contratos bajo las condiciones impuestas por la administración norteamericana, ya que carecerán de validez legal a largo plazo bajo el imperio del derecho.
Ver entrevista completa:













