“PAROS ESTÁN CONTAMINADOS DE INTERESES POLÍTICOS”

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RCR, 11 de agosto 2019.- Las paralizaciones y disturbios contra el proyecto Tía María están contaminadas por intereses políticos promovidos por sectores de malandrines y extremistas ante las proximidades de las elecciones regionales y presidenciales, aseguró  Manuel Bernales Alvarado, consultor internacional y expresidente del Consejo Nacional del Ambiente, en declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR).

“Actualmente miles de estudiantes están participando en el 25 Congreso de Estudiantes de Ingeniería Química, en Arequipa, en medio de un paro y una agitación política contaminada por intereses políticos. Todo el mundo sabe que aquí no solo se juega el tema de la minería, porque actualmente se vive un proceso político vinculado al paro”, remarcó el especialista desde Arequipa.

Sostuvo que el paro afecta actualmente a los intereses políticos del Ejecutivo en un ambiente de proceso electoral que se percibe por adelantado. “El congresista Arana ya ha dicho prácticamente que va a ser candidato. El exministro Jorge Nieto Montesinos también ha confirmado prácticamente que va a ser candidato. Antauro ya está en campaña. Todo el mundo está en campaña”, indicó.

Bernales Alvarado remarcó que “estos planteamientos no vienen de sectores de la población vinculados a la actividad agrícola, sino por actores políticos”. “Estos actores políticos tienen derecho de manifestar sus opiniones, porque para eso es la democracia, pero no tienen derecho a mentir, desinformar y a actuar violentamente para presionar a los ciudadanos que apoyan la minería”, dijo.

“Tampoco tienen derecho a presionar a todo un país y poner de rodillas a un presidente con sus exigencias. Una cosa es el derecho a opinar y otra cosa es violentar a otras personas y al país para conseguir sus objetivos”, anotó.

Observó que la adhesión al paro ha disminuido en los últimos días. “Actualmente no hay problema de paro alguno. Empresarios y trabajadores dicen basta de paro porque el proyecto minero ya está detenido. Hay gente que quiere estudiar, trabajar y producir. Ellos tienen críticas a la minería pero se están preparando para salir adelante”, dijo.

 “Lo que va a ocurrir es que la parte dura de los que están contra la inversión minera no van a poder sostener que su posición solo obedece al tema de la minería, sino que se van a juntar para demostrar sus intereses políticos regionales y nacionales. Es evidente que hay actores y organizaciones políticas que se están preparando para noviembre, para el 2020 y el 2021”, sostuvo.

El especialista afirmó que las paralizaciones deben ser evaluadas más allá del tema minero, porque implican la restauración de los valores morales y éticos de la democracia, al puntualizar que se ha distorsionado el uso de las protestas sociales, pues se han convertido en agresiones a personas, toma ilegal de carreteras y atentados contra propiedad estatal y privada.

Lamentó que la mayoría de la población mantenga una indiferencia respecto a estas supuestas protestas que esconden intereses políticos extremistas. “Si la gente por considerarse decente y sana no quiere intervenir en política le está dejando el espacio libre a los malandrines, porque en política como en economía, y hasta en el amor, el espacio que se deja es un espacio que se llena”, advirtió.

Insistió en que “si la gente no participa en política le deja el campo libre a cualquiera de estos malandrines, porque pueden predicar cualquier cosa como el neocacerismo, neoaymarismo o el neoleninismo. Si la gente sigue siendo una mayoría silenciosa, tendremos que sufrir las consecuencias de la inacción y la falta de coraje para amar al Perú y sacarlo adelante”.

“En democracia no existen enemigos salvo los terroristas de distinto signo. Yo creo que las personas que lideran posiciones contrarias pueden ser vencidas democráticamente. Hay que usar los mecanismos de la democracia. En democracia no podemos tratar al antagonista como un enemigo, porque el trato como enemigo es una guerra. Hay que aplicar la ley debidamente y justamente”, remarcó.

Añadió que “medios de comunicación como RCR tocan estos temas seriamente”, pero criticó que “estos temas no son recogidos por la gran prensa, porque el combo de la gran prensa se mueve por los contratos con los gobiernos nacional, regional y municipal. Ellos imponen una agenda política a nivel nacional según su ritmo y hay sectores que no pueden salir en esos medios”.

Recalcó que el Gobierno no debe buscar la postergación de Tía María, sino mejorar las prácticas mineras y la aplicación de las leyes. “El consentimiento del gobierno para elaborar una nueva ley general de minería es una salida política, porque no se ha tenido capacidad de poner orden e informar a la población”, dijo.

“No debemos dejarnos de llevar por la extrema focalización del problema de Tía María en base a quienes adoptan actitudes extremistas, sino que hay que ver otras cosas para lograr una solución. Nadie haría paros y huelgas si ejecutamos proyectos de remediación del medio ambiente. ¿Alguien se va a oponer si se emplean mejor los recursos de las universidades en investigación, docencia y extensión universitaria para la agricultura, ganadería, hidrología, minería, transportes y comunicaciones? Lo que pasa es que nadie hace estas cosas”, indicó.

El expresidente del Consejo Nacional del Ambiente reconoció que existen riesgos para la puesta en marcha de otros proyectos mineros en Apurímac, Cusco y Moquegua. “Existen síntomas claros de oposición a la continuación del proyecto minero de Quellaveco (Moquegua). Es por eso que el presidente Vizcarra en vez de ir al valle del Tambo (Arequipa) ha ido a Quellaveco para dialogar, porque como moqueguano promovió esa oposición. Seguro que ha pensado en que ‘si voy a Arequipa voy a tener problemas, mejor prefiero poner el parche en Quellaveco antes que salga el chupo’”, comentó.

Respecto a la suspensión de Tía María, Bernales Alvarado opinó que “podía haberse seguido antes (fíjate todo este pésimo manejo de gestión pública)”. “El Consejo de Minería solo posterga por 120 días el problema de fondo. Solo se ha pateado para adelante el problema”, indicó.

Consideró que existe un déficit en la gestión privada y pública sobre minería, porque durante 10 años no se ha informado a la población sobre los beneficios del desarrollo minero, turístico, agrícola, pecuario y artesanal. “Si no se educa en estos temas, no podemos cosechar lo que no sembramos”, manifestó.

Añadió que el Gobierno debe mejorar el enfoque de planificación regional en la zona sur del Perú, porque “ni Moquegua, ni Arequipa, ni Tacna son regiones, son departamentos de una sola región Sur. Un proyecto siempre está relacionado con otro, como es el proyecto Quellaveco que su puesta en marcha en Moquegua se hizo para beneficiar también al valle del Tambo en Arequipa. Por eso es que no se puede hacerse una planificación regional considerando a los departamentos como si fueran regiones”.

El especialista afirmó que los ministros no han hecho nada para evitar el problema de Tía María debido a que existe una altísima rotación de funcionarios subordinados que son inexpertos. “Tú no puedes tener a un equipo sub 17 que solo puede hacer pases laterales a jugar como una selección. Hay gente que cree que por hacer un cursito en la Pacífico o en la Católica ya puede manejar el Estado”, afirmó.

 “Un sector importante de estudiantes y profesores de las universidades se preguntan qué ha hecho el ministro del sector para evitar el problema de Tía María. Algunos dicen: ‘El ministro no necesita renunciar si no hace nada’”, dijo.

Lamentó que los políticos no sepan cuánto tiempo va a durar los recursos del gasoducto ni cuánto el país ha ganado y perdido en su utilización, ni cuáles serán las presiones exteriores si se llevan adelante los acuerdos gasíferos con Bolivia. “Nadie habla de estos temas ni tiene una visión seria de estas cosas, pero en las universidades y algunos gremios vienen trabajando estas cosas”, señaló.

“Nadie habla de las inversiones que se deben emplear en remediar el ambiente, para que las malas prácticas no se tomen como pretexto para oponerse a la minería. Nadie habla de mejorar el transporte, la agricultura, la minería, la exportación y la importación. Nos tienen prácticamente como el buey de la nariz con el arnés llevándonos a discutir cosas por la pasividad de una ciudadanía que se moviliza bajo la influencia de varios sectores políticos”, acotó.

El expresidente del Consejo Nacional del Ambiente planteó que la solución es usar correctamente los recursos del canon minero en los distritos, provincias y regiones. “Hay recursos y profesionales que pueden llevar a cabo un conjunto de proyectos de país a país bajo la modalidad de los Juegos Panamericanos. Este asunto debe resolverse haciendo cosas, porque nadie va a hacer un paro por la ejecución de una obra”, explicó.

En ese sentido, advirtió que el futuro del país se puede perder, sino se tienen las regalías y el canon minero que “son rentas monopólicas que están decididas por ley para favorecer estas inversiones”. “La Universidad del Cusco tiene más de 350 millones de soles disponibles para inversiones pero tiene dificultades para ejecutar esos recursos, pero nada de esto se discute”, manifestó.

“Ha habido errores debido a las malas prácticas mineras, pero se han solucionado. Si estas experiencias se pierden no habremos perdido solo el quinquenio sino la posibilidad de mejorar aquello que ya hemos ganado. Tendremos recursos económicos estancados como lo que pasa en las universidades. Acá hay que replantear la necesidad de mejorar el sistema de gestión pública de las inversiones”, manifestó.

Recalcó que si no fuera por las regalías y el canon que deja la minería, estas universidades no tendrían el progreso que tienen ahora. “Por ejemplo, las instalaciones dela Universidad San Agustín de Arequipa no tienen nada que envidiar a ninguna universidad privada o de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de Lima”, dijo.

“En la Universidad San Agustín los alumnos no pertenecen a los segmentos A y B de la población, pertenecen a los segmentos C, D y hasta E. Aquí se están preparando estudiantes de los sectores populares que tienen sus críticas no solo a la minería, sino también a la Educación, Salud y muchas cosas. Ellos se están preparando para ser estudiantes de excelencia, pero pueden perder su formación si no se da una buena solución a la gestión pública y privada en materia minera”, remarcó.