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OPERATIVO «ARMAGEDÓN IV» A ORILLAS DEL PUTUMAYO

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Fuente : Diario Correo

Durante las cuatro operaciones «Armagedón» que se han efectuado desde julio del año pasado a la fecha en la frontera con Colombia, en la ribera del río Putumayo, se ha logrado la destrucción de 40 laboratorios para la elaboración de droga que operaban en esa zona poco habitada y casi inaccesible de la región Loreto.

Desde el martes último y hasta la tarde de ayer se efectuó «Armagedón IV», mediante la inserción de tres patrullas integradas por 15 efectivos entre militares y policías cada una, movilizados en tres helicópteros desde la sede del Batallón Infantería de Selva N° 83, en Güeppí, en el extremo norte de nuestro territorio.

Desde allí las patrullas han llegado a los laboratorios instalados entre las pequeñas comunidades mestizas de Puerto Libertad, Puerto Lupita y Sargento Tejada. Se trata de ranchos precarios donde se produce droga, en su mayoría por encargo de mafias colombianas que entran y salen libremente de nuestro territorio.

Esta cocaína se produce con la hoja de coca que se siembra en la zona luego de la tala indiscriminada de árboles. Todo esto pudo ser observado por un equipo de Correoque sobrevoló la zona en un helicóptero del Ejército mientras las patrullas intervenían junto a representantes del Ministerio Público.

El coronel PNP Miguel Peric, de la Dirección Antidrogas (Dirandro), señaló que en el Putumayo la cocaína se elabora a través del “método colombiano”, que consiste en procesar la hoja de coca fresca y no seca, para agilizar el proceso. Tampoco se usan pozas de maceración, sino cilindros metálicos o de plástico.

El martes último, el ministro de Defensa, Walter Martos, y el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general EP César Astudillo, llegaron a Güeppí para supervisar las operaciones que buscan erradicar las actividades delictivas en esa zona de difícil acceso.

“Estas acciones tienen el objetivo de traer la presencia del Estado y recuperar el principio de autoridad en esta zona tan alejada. Acá solo se puede llegar por vía fluvial o avión, y de esto se aprovechan delincuentes peruanos y colombianos para cometer actos ilícitos como narcotráfico o tala ilegal”, expresó el ministro Martos.

Agregó que el objetivo es que, luego de la erradicación de estos focos delictivos, el Estado se haga presente y atienda a los ciudadanos que habitan esa zona a través de programas sociales. “A lo largo de nuestra historia, esta parte del Perú ha estado abandonada y estamos comenzando a cambiar esa situación”, acotó.

Este trabajo se complementa con la labor de las Plataformas Itinerantes de Acción Social (PIAS), a cargo de la Marina de Guerra y del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, que recorren el Putumayo otorgando DNI a los peruanos que no lo tienen y brindándoles los servicios médicos y otros que brinda el Estado.

La frontera común entre Perú y Colombia tiene 1600 kilómetros a lo largo de la ribera del río Putumayo, y hasta el momento no se ha logrado establecer el número exacto de laboratorios clandestinos que operan en ese sector del país, al que se llega luego de una hora de vuelo desde la ciudad de Iquitos o tres horas desde Lima.