RCR, 29 de enero 2026.– El panorama sanitario en el norte del país se torna crítico. El especialista en salud pública, Julio César Barrena, advirtió sobre un incremento sostenido de casos de dengue en la región Piura, una situación que se ve agravada por las altas temperaturas y las severas deficiencias en el suministro de agua potable que obligan a la población al almacenamiento inseguro del recurso.
Según el último reporte epidemiológico del Ministerio de Salud, la enfermedad ya ha cobrado su primera víctima mortal confirmada por dengue grave en Ucayali. En Piura, aunque la mayoría de los nuevos contagios aún aguardan resultados de laboratorio para su confirmación oficial, la tendencia al alza en los centros de salud es evidente.
Ante este escenario, Barrena informó que se ha ampliado el grupo objetivo de vacunación, extendiendo la cobertura hasta los 20 años de edad e incluyendo de forma prioritaria al personal asistencial.
El factor climático juega un rol determinante en esta emergencia. El especialista explicó que el calor extremo actúa como un catalizador del ciclo biológico del mosquito Aedes aegypti. En condiciones normales, el paso de huevo a zancudo adulto toma entre 7 y 10 días; sin embargo, las altas temperaturas pueden reducir este tiempo a la mitad, generando nubes de mosquitos en periodos mucho más cortos.
«Una sola hembra deposita hasta 100 huevos por vez en los bordes de los recipientes, multiplicando el riesgo de brotes explosivos», precisó a RCR.
A este fenómeno natural se suma una crisis estructural: la falta de agua. Piura se ubica hoy como la penúltima región del Perú en continuidad del servicio. Datos del INEI revelan que solo el 15% de los piuranos goza de agua las 24 horas, una estadística que solo supera a Tumbes. Esta carencia obliga a las familias a acopiar agua en depósitos abiertos, como tinas o bateas, que resultan imposibles de sellar herméticamente, convirtiéndose en los criaderos perfectos para el vector.
Finalmente, el experto instó a la ciudadanía a vigilar estrechamente sus depósitos de agua y recordó que la lucha contra el dengue no solo depende de la fumigación, sino de corregir las brechas de saneamiento básico que dejan vulnerable a la población frente a la picadura del zancudo.













