FUENTE: Ministerio de Salud
- Se recomienda reforzar la hidratación al público en general durante los meses de verano, bebiendo en promedio entre 6 y 8 vasos de líquidos al día
Lima, 18 de enero de 2026.- El Ministerio de Salud (Minsa), a través del Instituto Nacional de Salud (INS), recomendó a la población reforzar su hidratación durante los meses de verano, bebiendo en promedio entre 6 y 8 vasos de líquidos al día, a fin de prevenir los golpes de calor y otros efectos asociados a la deshidratación.
De acuerdo con los nutricionistas del INS, al menos 4 vasos deben ser de agua pura, mientras que el resto puede provenir de infusiones o jugos naturales sin azúcar añadida. Asimismo, recordaron que el agua es indispensable para el adecuado funcionamiento del organismo y que, al no almacenarse en el cuerpo, es necesario reponerla de manera constante a lo largo del día.
El golpe de calor es un trastorno que se caracteriza por el aumento excesivo de la temperatura corporal, por encima de los 40 °C, como consecuencia de la exposición prolongada al sol o del esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos o con poca ventilación. Este cuadro suele presentarse cuando el organismo pierde grandes cantidades de agua, por lo que puede prevenirse, entre otras medidas, mediante el consumo frecuente de líquidos, principalmente agua.
La nutricionista del INS, Lic. Gisella Mauricio, señaló que, durante todo el año, y especialmente en verano, las personas deben beber agua de manera constante y no esperar a sentir sed, ya que esta representa un signo inicial de deshidratación.
“El agua es el líquido hidratante por excelencia. Su consumo regular permite compensar la pérdida de líquidos que se produce principalmente a través de la orina y la transpiración, evitando así la deshidratación”, indicó. También, recomendó consumir agua segura, es decir, hervida o clorada, para prevenir enfermedades transmitidas por el agua.
En relación con la alimentación, la especialista destacó que entre las frutas más hidratantes recomendadas durante el verano se encuentran la sandía, el melón, la piña, la naranja, la mandarina, la papaya y la fresa, debido a su alto contenido de agua, vitaminas y minerales, que contribuyen a reponer líquidos y electrolitos de manera natural. De preferencia, deben consumirse enteras o en trozos, como parte de ensaladas de frutas, ya que constituyen una alternativa saludable para reforzar la hidratación diaria.
Niños y adultos mayores son grupos de riesgo
La nutricionista del INS recordó que los bebés, niños menores de cinco años y adultos mayores constituyen los grupos más vulnerables frente a los golpes de calor y la deshidratación. Por ello, recomendó extremar los cuidados, evitar la exposición al calor intenso, asegurar una hidratación frecuente y permanecer en ambientes ventilados o frescos durante las horas de mayor temperatura.












