MINERÍA Y EL DESARROLLO NACIONAL

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Fuente: Diario Oficial El Peruano

Escrito por: Guillermo Vidalón Del Pino – Comunicador especializado en temas mineros

El Perú es considerado una de las plazas mineras más importantes del mundo.

Durante las últimas décadas, la minería nacional ha enfrentado grandes desafíos: el cambio tecnológico liderado por la minería formal, las nuevas regulaciones ambientales que fueron incorporadas, el boom económico mundial que produjo ventajas comparativas en términos de intercambio comercial a favor de los países productores de metales, entre los que se encuentra el Perú.  Todo ello determinó expectativas socioeconómicas sobredimensionadas al colocar a la minería en los reflectores de la escena política.  

En adelante, el descubrimiento de nuevos yacimientos en zonas donde nunca antes hubo operaciones mineras fue objeto de suspicacias, particularmente alimentada por la presencia de una narrativa que no refleja la realidad en su integridad o que tiene por objetivo el poner énfasis en hechos accidentales, ciertamente desafortunados, que no se condicen con la cotidianidad de una operación minera formal.

Empero, es menester reconocer que la narrativa adversa a la minería se encuentra incorporada en la memoria colectiva de un sector de la ciudadanía, la cual se convierte en el leit motiv para propiciar acciones que dificultan la concreción oportuna de diversos proyectos que, por sus características intrínsecas, representan una oportunidad para generar ingresos sostenidos que propicien encadenamientos productivos y el fortalecimiento de otras actividades económicas.

Estos pueden ser los casos de la agricultura, la ganadería, la construcción, la generación de proyectos energéticos, el turismo, la industria local que abastece la demanda minera, el desarrollo de servicios informáticos que resultan beneficiosos por ser transversales a muchas otras actividades.

Asimismo, el aporte directo o indirecto de la minería contribuye a que los diversos niveles de gobiernos cuenten con mayores recursos para atender las principales preocupaciones de la opinión pública, como son la seguridad ciudadana o la mejora de la calidad de los servicios que brindan los organismos del Estado nacional.

En paralelo, existe una minería que opera al margen de las normas, que no contribuye con el fisco ni cumple con ninguna regulación ambiental, pero sí impacta negativamente en la conciencia colectiva, alimentando las suspicacias.

Este escenario presenta el desafío y también traza el reto que como sociedad se debe afrontar. El Perú es considerado una de las plazas mineras más importantes del mundo, sea por su gran potencial geológico, como por la experiencia acumulada por el recurso humano minero a lo largo de los años y su compromiso y responsabilidad, que afortunadamente comparten la mayoría de trabajadores. El reto es cómo persuadir a la mayoría de ciudadanos para que vean en la actividad minera formal una oportunidad cierta para alcanzar su propio desarrollo en el mediano plazo, así como también el de la colectividad nacional.

Con certeza se argumenta que la minería formal demanda grandes capitales y que requiere constantemente la incorporación de tecnología de punta amigable al ambiente que consolide su posición e inclusive permita incrementar su participación como productor polimetálico.

En oposición, se afirma que es poca intensiva en generación de empleo directo, ocultándose que por cada empleo minero directo se generan entre 6 y 9 puestos indirectos e inducidos. Además, la presencia descentralizada de la minería hace posible que las regiones que cuentan con esta actividad alcancen niveles superiores de desarrollo.

¿Qué podemos hacer para satisfacer las expectativas de la población local, del Estado nacional, de los inversionistas y de sus colaboradores? Establecer un sistema de monitoreo que facilite el comparar la normatividad, las regulaciones, los niveles de infraestructura, los beneficios y las externalidades de la minería en comparación con otros países productores que compiten con la producción nacional.

El reflexionar sobre qué implica la expresión a favor del sí del no, respecto de cualquier actividad económica, hará que la ciudadanía asuma posiciones informadas y pueda otear el horizonte de manera más asertiva.

¿Qué activos presenta el sector minero al cierre del 2019?, un incremento de 4% en los volúmenes de inversión en exploraciones, comparado con lo registrado en el 2018. Por otro lado, las inversiones en el desarrollo de nuevos proyectos se estiman en 6,000 millones de dólares para similar período.

Sin embargo, esa cifra puede ser superada ampliamente en el 2020 si se emiten mensajes que transmitan la decisión de haber definido un rumbo por el cual transitar.

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.