LORETO DEBE TENER SU PROPIO PLAN DE DESARROLLO

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Roger Grández, director de Prospectiva Amazónica y del Instituto de Desarrollo Socio Económico (IDS) y columnista Invitado del diario El Comercio de Lima, afirma que el Gobierno central nunca resolverá crisis de la Amazonía porque no conoce su realidad económica y social.

RCR, 24 de setiembre 2019 .- Loreto debe tener su propio plan de desarrollo y no depender de los proyectos del Gobierno porque las autoridades centrales no conocen la realidad económica y social de la Amazonía, sostuvo  Roger Grández, director de Prospectiva Amazónica y del Instituto de Desarrollo Socio Económico (IDS) y columnista Invitado del diario El Comercio de Lima.

“No debemos esperar siempre las decisiones del Gobierno nacional para que la Amazonía salga adelante, porque el Gobierno nacional no sabe nada de comunidades nativas y no sabe qué hacer en las fronteras”, dijo Grández, quien recientemente publicó el artículo “La Amazonia y el sabor amargo de la riqueza” en el diario El Comercio de Lima, donde da a conocer sus propuesta de desarrollo para la Amazonía.

En declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR), planteó que la Amazonía tiene que cambiar su modelo de desarrollo y utilizar sus recursos para potenciar su economía. “También tenemos que desprendernos un poco de la hegemonía de la actividad de los hidrocarburos que es importante, pero que no debe someternos como si fuera una camisa de fuerza con la idea de que sin petróleo no se puede hacer nada. Tenemos que darnos otras opciones”, indicó.

“La Amazonía tiene dos rentas estratégicas que son sus bosques y sus aguas. En sus bosques tiene el palo de rosa que tiene una demanda enorme porque el litro de su aceite concentrado cuesta 500 dólares. También tenemos el aguaje, el ungurahui y el yute que va a tener una importancia tremenda en los próximos años”, subrayó.

Aseguró que la Amazonía tiene una capacidad enorme de resolver sus propios problemas sin necesidad de contar con las propuestas del Gobierno Central. “No debemos de esperar que el Estado resuelva nuestros problemas, porque eso va a depender de cada uno de los ciudadanos de Loreto”, dijo.

“Hay tres recursos fundamentales: uno es que en el suelo de Loreto hay bosques y si usamos el 10% de esos bosques tenemos 70 mil millones de dólares. Dos, tenemos 105 mil hectáreas de espejos de agua natural. Si le damos un valor a estas aguas, porque ahí hay peces, tenemos no menos de 300 millones de dólares en pesca. Tres, en el subsuelo hay hidrocarburos y si le damos un valor tenemos 50 mil millones de dólares”, precisó.

Recalcó que “si sumamos todo (los recursos), encontramos que los ciudadanos de la Amazonía y Loreto en particular deberían ser los más ricos del mundo. Sin embargo, la población de Loreto es pobre y sufre de anemia crónica, atraso escolar y el 90% solo tiene primaria”.

Aseguró que “el Gobierno nacional nos hace creer que con su plan de cierre de brechas va a resolver los problemas de Loreto, pero eso no es así”. “El Gobierno siempre nos dice que la agricultura es la mejor opción que tiene para la Amazonía y Loreto, pero no es así”, precisó.

Dependencia presupuestal

El economista loretano sostuvo que la dependencia presupuestal de Loreto es una pirámide invertida que va a generar problemas a esa región y a toda la economía peruana. “Los gobiernos locales que deberían resolver los problemas necesitan más recursos, capacidad, movilidad, estructura e institucionalidad, pero eso no pasa.

“Los gobiernos locales estás más cerca de las necesidades públicas, pero cuando miramos el patrón estructural del presupuesto público nos damos cuenta que los gobiernos locales tienen menor capacidad de acción para resolver los problemas de la población. Hay municipalidades que no tienen presupuesto, tienen una estructura orgánica que no se ajusta a la realidad, tienen una funcionalidad bastante lenta e incapaz para resolver los problemas”, anotó.

Afirmó que el desafío de Loreto no es acabar con la pobreza, sino con la desigualdad. “El Gobierno puede acabar estadísticamente con la pobreza mediante los programas asistenciales, pero eso no significa que se haya acabado con la desigualdad. Un ejemplo, es el poblador rural que vive cerca de las riquezas naturales y tiene un reducido ingreso comparado con el de un poblador urbano que gana 15 veces más”, precisó.

“Si bien es cierto que somos un país unitario y tenemos un plan de competitividad, sin embargo abajo no se hacen los acomodos legales y técnicos para hacer próspera a esta región. Por ejemplo, el Gobierno sigue elaborando proyectos en agricultura para producir plátanos, yuca, arroz en el marco del concepto de seguridad alimentaria. Sin embargo, no se hacen cambios sustanciales para el desarrollo de la Amazonía”, dijo.

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