RCR, 13 de enero 2026.- El analista político y director de la revista “Apuntes a Lápiz”, Julio Failoc Rivas, sostuvo que el actual proceso electoral será uno de los más sucios de la historia republicana, caracterizado por mentiras y noticias falsas que paradójicamente suelen victimizar y favorecer al candidato atacado. Agregó que la mala calidad de la representación es responsabilidad de las organizaciones políticas que no implementaron elecciones primarias transparentes y priorizaron al mejor postor sobre los mejores cuadros.
“Hay un alto nivel de desinformación y desconfianza ciudadana frente al proceso electoral en curso, porque recientes encuestas revelan que más del 42 % de la población no tiene definido su voto y que más del 70 % carece de información suficiente sobre las elecciones. Esta combinación podría dificultar que el panorama se aclare en los próximos meses, especialmente por la gran cantidad de partidos y candidatos inscritos tanto para la Presidencia como para el Congreso”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).
Indicó que el diseño de la cédula de votación, con múltiples espacios y numeraciones para distintos cargos, vuelve el proceso aún más complejo para el elector promedio, por lo que anticipó que muchos votos podrían dispersarse entre partidos que no superen la valla electoral, lo que reduciría significativamente la base real sobre la cual se distribuirán los escaños parlamentarios.
“La representación en el próximo Congreso podría concentrarse en apenas cinco o seis partidos, con una legitimidad reducida, ya que menos de la mitad de los votos válidos terminarían influyendo en la asignación de curules. Incluso existe la posibilidad de un escenario de un eventual outsider, con entre 30 % y 35 % de respaldo, podría arrastrar una mayoría casi total en el Parlamento”, expresó.
Failoc consideró altamente probable que los resultados se definan en las últimas semanas, como ha ocurrido en procesos anteriores, incluso resaltó el papel del sur del Perú, al que describió como un bloque de voto homogéneo y contestatario, que suele inclinarse por candidaturas antisistema y termina siendo decisivo en la recta final.
“Los candidatos de izquierda y centroizquierda aún no logran despegar con fuerza en el sur, aunque no se descarta cambios conforme avance la campaña. Además, que este proceso estará marcado por una intensa campaña negativa e incluso sucia, la cual suele terminar favoreciendo a quienes son atacados en contextos de hartazgo y desconfianza generalizada”, señaló.
Asimismo, cuestionó la tendencia a responsabilizar al electorado por los malos resultados políticos, señalando que el verdadero problema radica en la oferta electoral y en la falta de democracia interna de los partidos. “La ausencia de elecciones primarias ha contribuido a la proliferación de candidaturas poco sólidas y a un sistema que no ayuda al votante a decidir mejor”, enfatizó.
Remarcó que el sur del país no es necesariamente de izquierda, sino profundamente antisistema, lo que abre espacio incluso para candidaturas de derecha radical si logran articular un discurso coherente y creíble. “Quien consiga captar el voto del sur tendrá altas probabilidades de convertirse en el próximo presidente, tal como ha ocurrido de manera recurrente en las últimas dos décadas”, subrayó.













