Fuente: IIMP
- Vinio Floris, especialista de la Universidad de Harvard, planteó que Perú debe prepararse para esta nueva ola de infraestructura.
Lima, 29 de septiembre de 2026.- La expansión de la inteligencia artificial está desencadenando una inversión en infraestructura sin precedentes. Según una estimación de McKinsey, la construcción de centros de datos podrían movilizar US$6,7 mil millones al 2030, De ese monto, US$ 5,2 mil millones corresponderían a atender procesamiento de IA y US$ 1,5 mil millones a cargas de procesamiento convencional.
Estas estimaciones fueron presentadas por Vinio Floris, Senior Fellow de la Universidad de Harvard, durante el Jueves Minero organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
“La inversión en los centros de datos va a sobrepasar a todo tipo de inversión de todo rubro en la historia de este planeta”, señaló Floris.
La magnitud de esta inversión requerirá construir redes, sistemas eléctricos, infraestructura de enfriamiento y nuevas fuentes de generación de energía; y por ende grandes cantidades de minerales para su funcionamiento.
Para Floris, este crecimiento supone una nueva presión sobre los recursos físicos que sostienen la economía digital. “Cada megavatio de cómputo requiere cobre, acero, aluminio, semiconductores y agua”, explicó durante su exposición en el IIMP.
La inversión digital como oportunidad minera
La nueva ola de infraestructura también se puede traducir en una oportunidad para los países productores de minerales. El cobre, por ejemplo, es utilizado en redes de transmisión y distribución eléctrica. Otros minerales son requeridos en servidores, sistemas de enfriamiento, semiconductores y almacenamiento.
“La nube no es inmaterial. Sin minería no hay IA”, afirmó Floris al resumir la relación entre la economía digital y la actividad extractiva.
El especialista planteó que el desafío está en explorar otros recursos estratégicos, aprovechar los subproductos y agregar valor antes de exportarlos. “El Perú puede ser socio estratégico de la economía digital”, señaló.
La National Electrical Manufacturers Association (NEMA) estima que los centros de datos representarían 38% del crecimiento neto del consumo de electricidad en Estados Unidos hasta 2037.
Desafíos para Perú
Juan Carlos Ortiz, presidente del IIMP, destacó que la escala de las inversiones en inteligencia artificial todavía resulta difícil de dimensionar para sectores como la minería.
“Estamos en un momento de la ola en la cual es difícil todavía estimar si se va a materializar, a qué velocidad se va a poder materializar”, señaló.
Para Marita Chappuis, consultora en Economía Minera y Regulaciones Mineroambientales, el crecimiento de la IA vuelve más urgente que Perú reactive su cartera minera, fortalezca sus capacidades tecnológicas y la educación de nuevas generaciones de profesionales.
“Tenemos muchísimos problemas metalúrgicos, pero no tenemos un centro de excelencia para desarrollar, para solucionar estos problemas”, señaló.
Juan José Díaz, gerente de Propiedades y Agua de Cerro Verde, planteó que el crecimiento de la IA obliga a ampliar la definición de los recursos estratégicos. “Tenemos que empezar a pensar también en recursos críticos. El agua tiende a ser el eje”, sostuvo.












