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INEFICIENCIA EN GASTO PRESUPUESTAL PERJUDICA A POBLACIONES COMO CHUMBIVILCAS Y VELILLE

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De acuerdo a las  recientes cifras publicadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a ejecución presupuestal a nivel regional al cierre del primer semestre de este año alcanza solo el 20 por ciento. En el ranking del gasto público Ucayali se ubica en el primer lugar con el 46% y el último puesto lo ocupa Lima Provincias con el 11%.

Sin embargo, hay regiones como el Cusco, que adicionalmente reciben elevadas sumas por concepto de canon y regalías mineras y gasíferas, tienen una ejecución muy baja. Cusco muestra un gasto de 20% y se ubica de media tabla hacia abajo. En ese contexto, en la región cusqueña apreciamos también que existen provincias que están reclamando más recursos, pero en la práctica no tienen capacidad de gasto.

Tal es el caso de la provincia de Chumbivilcas. Esta localidad, según el MEF, tiene  un presupuesto inicial modificado (PIM) de 38.7 millones de soles. A la fecha registra un avance de ejecución de 15%. Asimismo, uno de sus distritos con menor ejecución presupuestal es  Velille con 12% de gasto de un presupuesto de 19 millones de soles.

Salta a la vista que tanto a nivel regional, provincial y distrital hay un problema de capacidad de gasto, mientras las demandas sociales de la población exigen una gestión más eficiente. Esta situación se aprecia con mayor claridad en localidades como Chumbilvilcas, cuyas autoridades y dirigentes están inmersos en un conflicto social demandando el pago de compensaciones económicas a la empresa MMG propietaria de la mina Las Bambas.

La pregunta que surge al conocer la información del MEF respecto a la baja ejecución presupuestal es ¿Si existe tanta postergación y desatención a las comunidades, abandono de obras e incapacidad para ejecutar de manera transparente sus presupuestos, qué objetivo tiene la presión política para obtener más recursos?

Mientras dirigentes que lideran las organizaciones sociales confrontan con la autoridad electa para lograr posicionamientos y réditos políticos, la población se ve perjudicada por la ausencia de obras por gestiones ineficientes y no por falta  de presupuesto.