IMPACTO ECONÓMICO DE ANTAMINA MEJORÓ SALUD, EDUCACIÓN E INGRESOS DE POBLACIÓN EN ANCASH

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RCR, 26 de Octubre 2020 .Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), señaló que un estudio del impacto económico y social en el área de influencia de la minera Antamina arrojó resultados positivos en indicadores de ingresos de la población, así como en salud, educación y otros servicios básicos. Precisó que en 10 años unas 30 mil personas salieron de la pobreza en 17 distritos cercanos al proyecto en Áncash.

“Hicimos un trabajo en el que evaluamos cuál ha sido el impacto en el área de influencia de Antamina, considerando los distritos que están ahí, la gran mayoría pertenecientes a Áncash. Luego hay uno en la región Lima y un par en Huánuco. La idea es comparar como ha sido la evolución en términos de indicadores sociales, acceso a agua, educación, salud, ingresos y empleo, como había cambiado durante las últimas décadas con la presencia de la mina, como se comparaba con otras zonas antes de que empezara el proyecto y como están ahora”, dijo a través de Red de Comunicación Regional (RCR).

“Lo que encontramos es que efectivamente en varios indicadores la presencia de la mina tuvo un impacto positivo tanto en ingresos como, por ejemplo, en conexión de agua y electricidad, y otras variables, que pueden ser considerados como mejoras en la calidad de vida. Hubo una incidencia positiva, lo cual apunta de nuevo a que la minería debería ser un acompañante del desarrollo de las comunidades cercanas”, destacó.

Remarcó que la minería tiene un impacto integral sobre la comunidad. “Hay una manera de influenciar de manera directa, pero en el caso de Antamina tenías un programa vinculado a la reducción de anemia. Esa es una manera, la otra es el dinamismo económico que la minería le puede imprimir a una región, a zonas que sin saberlo viven de esta actividad. La ciudad vive de la minería. Una vez que esta se acaba, el golpe se siente en la ciudad y es el caso de Cajamarca”, manifestó.

“Otro aspecto es la transferencia que reciben tanto a nivel de región como de las municipalidades provinciales y distritales, a partir de canon y de regalías. Acá ya entra la otra cara de la moneda, que es como estamos utilizando estos enormes recursos que se generan a partir de la minería en los gobiernos sub nacionales. Ahí hay otro espacio grande de discusión”, apuntó.

Fiscalizar canon y regalías

En ese sentido, Macera expresó que la fiscalización “no solo es responsabilidad de la autoridad local, también hay un rol de la prensa y las universidades y cualquier instituto o entidad de investigación, para que esta plata se utilice de manera adecuada”. “Hay que demandar transparencia en el uso de la plata que se ha recibido y que cosa se ha hecho con ella. Es mucho más fácil ocultar y derivar a cuentas raras si es que nadie está revisando”, afirmó.

Explicó que “el punto del estudio era tratar de identificar poblaciones comparables”. “Yo digo voy a comparar esta región que tiene ciertas características de ruralidad y de pobreza con una región parecida, y ver a través del tiempo cual mejoró más. La que tenía presencia minera alrededor o la que no tenía. Acá el resultado, en el caso de Antamina, es que las zonas que tenían presencia minera cercana tuvieron una mejora más rápida. Y es justo mencionar que, en todo el Perú, la gran mayoría de indicadores han ido mejorando, pero la presencia minera ayuda a mejorar de manera más rápida. El ingreso per cápita ha mejorado más que en otras regiones a partir de la presencia minera”, observó.

También destacó que “la minería pesa entre 8 y 9% del PBI en un año normal, ahora en este año en particular la minería va a ser una de las pocas actividades que van a tener un desempeño adecuado en la segunda mitad del año”. “Hubo un golpe fuerte a fines de marzo, abril y mayo hasta que se empezaron a reanudar las actividades, pero una vez que la gran minería empezó a operar, ha sido una de los principales sectores que han empujado la menor caída del país en los últimos meses”, resaltó.

“El sector minero ya está a niveles muy cercanos a los de la prepandemia y de expectativa con los nuevos proyectos que puedan empezar a producir en los siguientes años. Algunos ya están culminando su construcción, como el caso de Minajusta, la ampliación de Toromocho, quizá en un par de años podría empezar Quellaveco. La idea es que la minería supere por lejos la producción que tenía en el 2019 y se convierta en uno de los puntales de la recuperación”, subrayó.

Precisó que “ya tenemos un cobre que está alrededor de 3 dólares la libra, tenemos oro que está cerca de los 2,000 dólares la onza”. “Son cantidades sumamente interesantes que superan lo que habíamos visto en años pasados y que conviene aprovecharlas mientras están vigentes. Uno o dos centavos de diferencia en el precio de la libra del cobre  hace muchísima diferencia en la cantidad de recursos que obtiene el Perú, tanto a nivel de impuestos como de movimiento económico. Deberíamos estar pensando es como aprovechamos mientras los precios están altos”, puntualizó.

“Hay otros proyectos que están esperando un mejor momento para salir. El caso más emblemático es Tía María, un proyecto que ya estaba listo para empezar, pero sabemos lo que ha pasado. Ojalá se pueda retomar el próximo año. Hay varios proyectos que están en cartera, que podrían salir y ojalá puedan moverse pronto. Hay regiones que realmente lo necesitan. En Cajamarca tenemos Galeno y Michiquillay. En Apurímac tenemos a Los Chancas, que podría salir en un plazo corto”, remarcó.