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HABLAR DE UNA NACIONALIZACIÓN O ESTATIZACIÓN DE LAS EMPRESAS MINERAS ES PELIGROSO Y RIESGOSO PARA LA ECONOMÍA DEL PAÍS

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Redacción RCR

Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), advirtió que hablar de una nacionalización o estatización de las empresas mineras es peligroso y riesgoso para la economía del país, en el conversatorio con periodistas “Minería y economía en el Perú”, organizado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE).

“Si yo quiero hacer cosas que van mucho más allá, se ha hablado de nacionalizaciones, estatizaciones, eso ya pasa por modificaciones a nivel de Constitución. Hay que ser cuidadoso acá cuando dice cuál es la viabilidad política de implementarlo y si fuese el caso que se vaya a implementar, ser doblemente cuidadoso sobre cuáles van a ser las consecuencias”, dijo.

Enfatizó que el Perú necesita un clima predecible. “Yo no digo que la estructura perfecta, pero como todo es perfectible, hay cambios que se pueden hacer, se puede seguir modernizando, este es un sector que va cambiando mucho en el tiempo, va adquiriendo cada vez más tecnología, es un sector en el que la regulación va cambiando, la ambiental, la tributaria, tenemos que ir mejorando y adaptándonos en el tiempo”, indicó.

“Todo eso dentro de un marco predecible, haciéndole caso a los que saben de ambiental, a la Sunat, al Ministerio de Economía y Finanzas, escuchando a la Sociedad de Minería, a la sociedad civil, a los gobernadores, a los alcaldes. Por naturaleza democrática, estos cambios grandes demoran, porque necesitan consenso, porque si no tienen consenso no funcionan. Acá hacer cosas con niveles de improvisación es lo mas peligroso y riesgoso que tenemos”, afirmó.

Declaró que siempre hay un espacio para mejora, pero toda mejora tiene que ser consensuada, tiene que ser conversada con los actores involucrados y acá la minería tiene muchísimos actores, que tienen algo valioso que decir.

“La minería mira periodos de 10 a 30 años, el movimiento del año a año puede ser menos importante para la minería que lo que es para un negocio de servicios o de comercio, que puede tener horizontes más pequeños. Eso es una ventaja en momentos de crisis, pero la minería como es una actividad de largo plazo necesita cierto nivel de predictibilidad, necesita estabilidad, porque yo estoy pensando de acá a 5 años, a 10 años y a 20 años qué va a pasar y cuáles van a ser las reglas de juego”, expresó.

Señaló que por eso es que existe el convenio de estabilidad tributaria. “Ese es el principio, como yo voy a estar acá los siguientes 20 años, yo voy a ser socio en el desarrollo de este país por los siguientes 20 años, yo necesito cierto nivel de predictibilidad, eso es para cualquier industria, eso es relevante para la minería. En ese marco, cambios abruptos en el esquema tributario o regulatorio obviamente desalientan las inversiones generales y mineras en particular”, apuntó.

“Estos cambios tampoco se pueden dar de la noche a la mañana legalmente, hay procesos para hacer muchos de los cambios que se proponen hoy día. Algunos son cambios que por naturaleza tienen que tener una modificación en el Congreso. Si yo quiero cambiar cualquier tasa de impuestos tengo que ir al Congreso, el impuesto a la renta, el impuesto especial a la minería, a la regalía, si yo quiero crear un nuevo impuesto, eso tiene que ir al Congreso. Eso no solo es potestad del Ejecutivo”, observó.

Sector minero en el Perú ha crecido más rápido que Bolivia

También destacó que el sector minero en el Perú ha crecido muchísimo más rápido que en Bolivia en el periodo 2008-2020. “La producción minera ha pasado de una producción de 50 mil millones de soles el 2008 a una producción constante de 70 mil millones de soles. Estamos hablando de un incremento de casi el 50% versus a una producción boliviana con un incremento del 10%, en el mismo periodo. Los incrementos de 50% versus de 10% te ponen en una muy buena perspectiva”, indicó.

Mencionó que la ventaja del Perú se debe a diversos componentes que van del marco tributario al componente geológico, la volatibilidad política, el tipo de minerales que se tiene. “Si vemos simplemente los resultados, en el Perú el sector minero ha crecido muchísimo más rápido que lo que ha podido crecer en Bolivia”, afirmó.

“Si bien el marco tributario boliviano es más oneroso que el peruano, en el balance el sector minero que tenemos hoy día tiene un dinamismo y un potencial y un efecto mucho más grande sobre la economía general de lo que puede tener el marco de producción boliviano. Cada país tiene sus particularidades, pero si nos remitimos a cuanto hemos crecido en los últimos años, creo que la comparación se va claramente para el Perú”, remarcó.

Mencionó que, de acuerdo al marco normativo boliviano, el Estado tiene la propiedad sobre los recursos minerales. “En la actividad de producción minera participan tres actores: las cooperativas, la empresa estatal y las compañías privadas. Las compañías privadas son los principales productores y mayores contribuyentes. La empresa estatal Comibol opera yacimientos de estaño y presenta la menor participación en la producción total. Las cooperativas mineras son pequeñas y artesanales”, precisó.

En el caso del Perú, subrayó que la actividad minera se ha traducido en transferencias de canon y regalías, a nivel nacional, por un promedio anual de S/. 3,500 millones en el periodo 2004-2020. “No obstante, alrededor del 36% del presupuesto financiado con canon y regalías en el país no ha sido aprovechado”, observó.