GOBIERNO DEBE IMPONER PRINCIPIO DE AUTORIDAD PARA HACER FACTIBLE EXPLOTACIÓN DE TÍA MARÍA

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Exgobernador regional de Ica, Fernando Cillóniz, manifestó también que la hermandad, interacción y complementación entre minería y agricultura es perfectamente válida y sostenible, al indicar que un buen ejemplo modélico de ello es el desarrollo del emprendimiento minero de Mina Justa, en Ica.    

RCR, 3 de julio 2019.- El gobierno debe imponer el principio de autoridad, en su justa medida, para hacer factible la explotación del proyecto minero Tía María, en Arequipa, en razón a que este emprendimiento cuenta con el respaldo mayoritario de la población del valle del Tambo, demandó el exgobernador regional de Ica, Fernando Cillóniz.

“Por Tía María, yo he estado varias veces en Cocachacra y en Islay. Y, realmente, estoy desconcertado. Yo diría que más de la mitad de la población está a favor del proyecto. Y no son muchos los que se oponen.  Sin embargo, el gobierno central pretende unanimidad. Eso nunca va a existir. Respaldo unánime no existe para ningún proyecto… En consecuencia, el gobierno tiene que imponer, en su justa medida, el principio de autoridad para tener las seguridades del caso”, subrayó.

En ese contexto, expresó que la realización de la explotación minera de Tía María está absolutamente socializada y consensuada con la población, mediante un proyecto sustentable, respetuoso del medio ambiente, que desaliniza agua del mar, y que no vertirá agua contaminada al valle del Tambo, entre otras consideraciones por cumplir.       

“Sin embargo, por pretender una unanimidad, el gobierno pretende convencer a los radicales. Y esos radicales nunca van a dar su brazo a torcer… Y lo que se puede hacer, en materia de asentamiento hídrico, con proyectos pequeños y medianos, va a afianzar mucho el agua en el estiaje. Y el valle del Tambo va a prosperar mucho de la mano de la minería. Pero eso es lo que no estamos viendo, de parte del gobierno central. Y se la están perdiendo, por la radicalidad de unos pocos y la debilidad del gobierno central”, enfatizó. 

En declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR), Cillóniz manifestó también que la hermandad, interacción y complementación entre minería y agricultura es perfectamente válida y sostenible, al indicar que un buen ejemplo modélico de ello es el desarrollo del emprendimiento minero de Mina Justa, en Ica, su región de origen.    

“Nosotros en Ica tenemos Mina Justa, que es un calco de Tía María y está avanzando muy bien. Es una operación minera de costa, como sería Tía María, que desaliniza el agua de mar como lo haría Tía María. Y nos llevamos muy bien con la minería, en Ica. No entiendo por qué Arequipa tiene que ser diferente. Ica está liderando las inversiones en minería gracias a Mina Justa. Son US$ 1 500 000 000 (mil quinientos millones de dólares), exactamente la misma inversión que Tía María. Pero Tía María tiene mucho más tiempo y no sale, y Mina Justa es mucho más tardía y sí sale”, puntualizó.         

Por ello, resaltó la necesidad de captar ese tipo de minería responsable y limpia que es la que dijo estar seguro que llevaría Southern a Arequipa con el proyecto de Tía María, al igual que la que ya está desarrollando Las Bambas y tantas otras operaciones mineras limpias que hay en el Perú, y que son las que hacen factible, natural y convincente la hermandad entre minería y agricultura.

“Porque la minería, que suele tener más recursos, puede desarrollar proyectos de afianzamiento hídrico para la agricultura y mercado para los productos agrícolas y pecuarios”, apuntó.  

La exautoridad regional especificó que para el caso de la región Apurímac la bonanza por la explotación de los yacimientos mineros recién empieza, toda vez que –anotó- el canon es una renta futura, ya que en los primeros años no se dan utilidades, “sobre todo con la depreciación acelerada que está permitida por ley.  

“Ya Las Bambas empezó. Lo que hay ahora son regalías, que no son poca cosa. Pero lo grande viene a continuación, a partir de los años 2020 y 2021. Y más si es que se desarrolla Los Chankas y los otros enormes yacimientos que hay en Apurímac. Entonces, en Abancay se habla de un canon futuro expresado en miles de millones de dólares. Y lo que queremos es que Apurímac no viva el fracaso que vivió Cajamarca”, remarcó.

Y para evitar el despilfarro y eventual mal uso de los ingentes recursos que se recauden por el canon minero, Cillóniz recomendó el establecimiento de una oficina altamente calificada de planeamiento de proyectos, que evite el mal gasto en obras intrascendentes.