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ESTADO DEBE FORTALECER LA INSTITUCIONALIDAD PARA SUPERAR CRISIS POLÍTICA, ECONÓMICA Y SOCIAL

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RCR, 17 de Noviembre 2020.- Carlos Durand Chahud, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Producción, Turismo y Servicios (Perucamaras), señaló que el Estado debe fortalecer todas las instituciones de la democracia y mejorar la calidad del gasto público en todos los niveles de gobierno, para superar la crisis política, económica y social que azota al país.

“Nuestro modelo ha sido uno de crecimiento desequilibrado, porque a pesar de haber tenido promedios altos, no hemos sido capaces de que ese crecimiento llegue a todo el país. Ahí tiene que intervenir el Estado, para una distribución adecuada de la riqueza. Esta situación tiene que atacarse fortaleciendo instituciones y los niveles de ejecución”, indicó a través de Red de Comunicación Regional (RCR).

“No solo miremos la cantidad de ejecución de gasto, sino la calidad del gasto. Muchas veces la calidad de ese gasto ha sido totalmente equivocada por la mala gestión de las autoridades, por las pocas capacidades y competencias que tienen muchos de los gobiernos regionales y locales para ejecutar estos presupuestos y por el alto índice de corrupción que ha habido en estas intervenciones. Todo eso es reflejo de la poca y débil institucionalidad que debemos fortalecer”, dijo.

Destacó que “el modelo liberal y democrático se apalanca en los valores de la libertad de expresión, de la libertad de empresa, la libertad de ser elegido y elegir”. “Son las libertades que hoy día fundamentan el desarrollo de los pueblos y ese es el modelo general y democrático en el que estamos. No será el modelo perfecto, pero es el mejor modelo que ha demostrado llevar bienestar y desarrollo a gran parte de los países del mundo”, indicó.

Expresó que “estamos en una situación complicada, no terminamos de salir de una crisis profunda producto de la pandemia y de la situación económica”. “Las poblaciones vulnerables siguen siendo las más afectadas y sobre esto se ha generado una crisis política resultado de nuestra débil y precaria institucionalidad. Realmente, no entendemos y no somos capaces de mirar y medir el sentir de la población, que está pasando condiciones complicadas y encima sus expectativas de una situación un poco más estable se ven alteradas indebidamente”, anotó.

“Estamos ahora esperando que se defina en manos de la clase política, que de alguna manera tiene la responsabilidad de habernos puesto en esta situación. Esperamos que el Congreso defina una salida institucional a esta situación y sentar con mucha más decisión los temas que nos preocupan: la recuperación de la salud de la población y la reactivación económica para que los ingresos puedan estar en los niveles adecuados”, observó.

Subrayó que “los términos económicos van de la mano con los aspectos sociales y los aspectos sociales tienen muchos que ver con el orden y las decisiones que se toman en la política de un país y obviamente la imagen que estamos mostrando”. “Tenemos que lamentar profundamente la pérdida de vidas humanas productos de reclamos y producto del ejercicio del derecho a la libre expresión y a la protesta pacífica, que en algún momento tendrá que investigarse hasta las últimas consecuencias en qué momento se rompe el concepto de protesta pacífica y comienza la violencia”, comentó.

Predictibilidad

Durand manifestó que “la predictibilidad es una de las evidencias mayores cuando se tiene una débil y precaria institucionalidad”. “La institucionalidad se refleja en los actos que se pueden esperar o se pueden sentir en el sistema de justicia, de la clase política, del sistema que nos tiene que dar seguridad ciudadana, de todas las instituciones que tienen que respaldar los derechos de los ciudadanos”, dijo.

“Cuando hay baja predictibilidad, lo que sube es la incertidumbre. Si seguimos hablando de los temas económicos, comenzamos a ver la reacción de los agentes económicos, el riesgo, las variables económicas que tenemos que enfrentar, como, por ejemplo, el tipo de cambio del sol, la oferta y la demanda, los precios de los bienes y servicios que consumimos, el valor de nuestros activos, comienzan a verse afectados, porque esta incertidumbre comienza a generar una situación de poca predictibilidad”, afirmó.

Manifestó que “no se puede aceptar la violencia”. “Esos mensajes y estas situaciones que son lamentables, sobre todo cuando causan la pérdida de vidas humanas, generan una percepción de que somos un país inestable. El turismo ha sido muy golpeado por la crisis sanitaria y económica. Uno de los aspectos que sostiene el turismo es la imagen de ser un destino seguro, de ser tranquilo y hospitalario. Tener esta situación de convulsión genera un efecto de rechazo en primer lugar y en segundo lugar de reparo y cuidado para visitar nuestro país”, aseveró.

“Nuestras cámaras de comercio a nivel nacional han estado activas en esos procesos. En las provincias y regiones ha habido marchas pacíficas, sin mayores problemas. Lamentablemente, no es el caso de Lima, acá ha habido una situación complicada y eso está afectando nuestra imagen de país tranquilo, donde se puede venir a disfrutar el turismo. Tenemos que darle una salida dentro de los cauces constitucionales y con pleno respeto al derecho de todos los ciudadanos”, planteó.

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