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EMBAJADOR RUSSO: GRUPO DE PODER INTERNO HA CAUSADO CRISIS EN TORRE TAGLE

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RCR, 08 de septiembre de 2020.- Recientes escándalos que involucran a altos funcionarios de la Cancillería, revelan una grave crisis interna en el manejo del ministerio de Relaciones Exteriores que afectan el servicio diplomático del país, afirmó el embajador Guillermo Russo Checa, quien hizo severos cuestionamientos a la forma como se ha manejado esa institución. Puso como ejemplo la vulneración de derechos sociales de embajadores que pasaron a retiro y el caso de espionaje con grabaciones ilícitas dadas a conocer por los medios de comunicación en los últimos días.

«Estos hechos revelan una línea contraria a la tradición republicana y democrática trazada por personalidades de nuestra institución de la talla de Raúl Porras Barrenechea, Carlos García Bedoya y Javier Pérez de Cuellar», puntualizó. Russo Checa, enfatizó en que tras “su designación en el gobierno del presidente Pedo Pablo Kuczynski, el canciller Ricardo Luna, quien tuvo directa relación con el cese de 117 diplomáticos en 1992, repuso en Torre Tagle a un grupo de poder con vínculos políticos con el régimen de 1992-2000”.

“Este grupo, integrado, además de Luna, por los embajadores Hugo De Zela, Néstor Popolizio y José Boza, ha formulado una estrategia de política exterior que ha fracasado con el Grupo de Lima, la migración venezolana, la fallida candidatura del Perú a la OEA, el papelón de la visita (encabezada por el presidente Martín Vizcarra) a España. Tampoco define posiciones sobre la elección del Presidente del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), ni orienta el debate nacional sobre ratificación del Tratado de Escazú, lo cual no tiene precedentes en la política exterior peruana”, señaló.

Con cuarenta y seis años en el servicio exterior, en donde ocupó diversos puestos, como Embajador en Canadá, Panamá, Hungría, así como diferentes misiones diplomáticas en el extranjero, Russo Checa, precisó que su denuncia expresa el malestar existente en Torre Tagle (sede de la Cancillería) respecto a la forma como se ha conducido la institución diplomática en los últimos tiempos.

Fue enfático al señalar que «hay responsables de la violación a los derechos sociales de los embajadores cesados arbitrariamente en 1992 y restituidos por la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Constitucional, así como en los presuntos delitos en el caso del embajador Fortunato Quezada (a quien grabaron ilegalmente) y la crisis de la política exterior del Perú que ameritan una severa investigación por el Congreso de la República”.

Agregó que el actual vice ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Talavera «debe ser cesado en el cargo por ser el causante, cuando se desempañaba como secretario general de Torre Tagle, de la medida arbitraria contra los embajadores, perjudicando a la institución. En el caso de los embajadores en UNESCO, Ricardo Luna; Bolivia, José Boza; Naciones Unidas, Néstor Popolizio y Washington, Hugo de Zela, deben volver a Lima mientras se investiga su responsabilidad en la crisis de Torre Tagle»

Investigación

Russo Checa saludó la posición del actual Canciller, Mario López. «El no pertenece a este grupo de denunciados y ha procedido a ordenar la investigación, el pasado 2 de setiembre, antes que la denuncia fuera hecha pública. Además, se ha comprometido a buscar una solución legal y justa al recorte de derechos de los embajadores cesados el año 1992», indicó.

Hizo hincapié en que «hay una correlación entre la salud institucional de la Cancillería y la fortaleza o debilidad de la proyección internacional del Perú». «Estamos ante una institución diplomática, que ha sido fundamental en la consolidación de la República desde nuestra independencia en 1821. Tanto prestigio internacional ha ganado por su profesionalismo, no debe deteriorarse al haber sido tomada por oportunistas, quienes manipulan a su antojo ascensos, asignaciones de puestos, premios y castigos”, puntualizó.

Hizo un llamado a la clase política a “rescatar la institucionalidad de Torre Tagle, pues al pueblo y a todos los poderes del Estado les concierne tener una diplomacia regida por el patriotismo, la ética y el profesionalismo, como instrumento fundamental para proyectar de manera eficaz al Perú en el sistema internacional”.