RCR, 06 de abril de 2026.- A una semana de las elecciones generales, el candidato que logre sintonizar con el voto de los jóvenes podría dar el zarpazo final, sostiene el economista y analista político Julio Failoc Rivas, al referirse a los casi 6.8 millones de jóvenes que representan el 25% del electorado.
“No se puede ignorar a este segmento que tiene más o menos 30 años y que representa el 25% del electorado. Es más volátil y difícil de capturar mediante métodos tradicionales. Informados principalmente por redes sociales, dato que Datum confirma con un 75%, estos votantes no necesariamente responden a lealtades partidarias, sino a la inmediatez y a la resolución de problemas concretos como la falta de oportunidades que han tenido los jóvenes”, expresó Failoc en entrevista con Red de Comunicación Regional (RCR).
Failoc explicó que el voto joven adquiere un papel estratégico, especialmente en regiones donde la tendencia electoral aún no está definida. “La moneda todavía sigue al aire, y mientras Lima mira las encuestas de intención general, el verdadero resultado se está cocinando en las plazas de Puno, Cusco, Arequipa, Moquegua, Tacna, y en las pantallas de millones de jóvenes que a una semana no han todavía definido su voto”, añadió.
Dos escenarios posibles
En cuanto al panorama electoral, Failoc identifica dos posibles escenarios de segunda vuelta: “Si el sur, por ejemplo, amalgama su voto en torno a uno o máximo dos candidatos, la segunda vuelta será un duelo entre el fujimorismo y la izquierda o centro-izquierda, un escenario de polarización tradicional. En cambio, si se dispersa el voto entre múltiples candidatos, podríamos tener una final entre dos versiones del fujimorismo, con Keiko Fujimori y Carlos Álvarez disputándose el balotaje”.
Aunque aseveró que “es indudable que la candidatura de Carlos Álvarez es una de las versiones del fujimorismo”.
“Hay una convergencia inédita en la disputa por el pase a la segunda vuelta. Esto se ha reducido básicamente a cuatro nombres: Keiko Fujimori, Carlos Álvarez, Roberto Sánchez y Ricardo Belmont”, añadió el director de la revista Apuntes a Lápiz.
Desconfianza en las encuestas
A este factor se suma la desconfianza en las encuestadoras. “Creo que ha habido una intencionalidad feroz por manosear este proceso electoral a través de las encuestas. Ninguna de las encuestadoras es homogénea; cada una da resultados según intereses particulares, y esto puede afectar la percepción del electorado, sobre todo de los jóvenes y de los votantes del sur”, alerta Failoc, subrayando que la credibilidad de los sondeos influye directamente en la configuración de los escenarios electorales.
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