RCR, 28 de enero 2026.– El Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) se ha erigido como el principal catalizador de la minería formal en el país, transformando la percepción de esta industria hacia una actividad productiva, decente y ordenada. Así lo destacó Fernando Castillo Torres, consultor internacional en minería y gestión social, quien resaltó que el liderazgo de la institución ha sido fundamental para que el sector sea hoy una de las opciones predilectas para el desarrollo de jóvenes y mujeres.
Para el especialista, el IIMP no solo destaca por la organización de eventos de gran escala como PERUMIN, sino por ofrecer una plataforma flexible y constante donde convergen los líderes de la industria y la academia.
“Esta sinergia ha permitido que la difusión de las bondades de la minería formal llegue a los segmentos juveniles, quienes encuentran en los procesos exploratorios una fuente masiva de oportunidades laborales y crecimiento profesional”, comentó a través de RCR.
Un cambio de mentalidad en el campo
Castillo Torres enfatizó que el éxito de proyectos que hoy «caminan», como Tía María, responde en gran medida al recambio generacional. Según su análisis, los jóvenes de las zonas de influencia minera ya no buscan permanecer en las labores agrícolas tradicionales; por el contrario, aspiran a una vida urbana, académica y técnica. «El hijo del agricultor ya no quiere seguir en el campo; los jóvenes quieren venir a la ciudad, estudiar y trabajar», señaló, indicando que mientras la dirigencia agraria envejece, la juventud apuesta por la industria formal.
Este fenómeno social ha sido acompañado por una evolución crítica en las empresas mineras. El consultor reconoció que el sector privado ha realizado un «acto de contrición» respecto a sus prácticas de hace dos décadas, logrando estándares ambientales y sociales significativamente más altos que garantizan una convivencia armónica con su entorno.
Cifras récord en exploración
El respaldo institucional y el cambio social se ven reflejados en un crecimiento económico sin precedentes. Castillo Torres detalló que la inversión en exploración minera ha mantenido una tendencia ascendente vertiginosa: tras alcanzar los 250 millones de dólares en 2023 y bordear los 700 millones en 2025, se proyecta que para este 2026 la cifra se sitúe entre los 700 y 800 millones de dólares.
Este récord histórico, impulsado por el favorable precio de los metales y la continuidad de la difusión formal, posiciona a la minería no solo como un pilar económico, sino como el principal motor de movilidad social para las nuevas generaciones de peruanos.













