Héctor Vargas, presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, afirmó que las empresas operan con menos del 50% de sus flotas ante el asedio de las bandas criminales que se han cobrado la vida de trabajadores del gremio.
El sector transporte de Lima y Callao se encuentra al borde de un colapso operativo y financiero debido al recrudecimiento de las extorsiones, advirtió este miércoles Héctor Vargas, presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano.
En el programa Conexión de RPP, el dirigente señaló que la inseguridad no solo está cobrando vidas de choferes y pasajeros, sino que ha reducido drásticamente la operatividad de las empresas, impidiéndoles cumplir con sus obligaciones bancarias.
Vargas advirtió que la totalidad de empresas de transporte de Lima y Callao irían a un paro indefinido si no hay respuestas de las autoridades
Las declaraciones del dirigente gremial se dan un día después del más reciente ataque del sicariato contra unidades del transporte público, que se cobró la vida de tres personas en San Juan de Miraflores luego de que un hombre armado disparara contra una combi de la empresa conocida como ‘Los Rojitos’.
Según Vargas, el asedio de la criminalidad organizada ha generado una crisis de sostenibilidad que podría dejar a la ciudad sin servicio de transporte público de manera permanente si no hay una respuesta inmediata de las nuevas autoridades.
Una crisis financiera impulsada por el crimen
La situación económica de las empresas de transporte formal ha llegado a un punto de no retorno debido a que la mayoría de sus unidades no pueden circular de manera segura, dijo Vargas.
Además, explicó que la reducción de los ingresos diarios ha impedido el pago de los créditos solicitados para la renovación de flotas, lo que ha obligado a muchos empresarios a devolver sus vehículos a las entidades bancarias o a buscar refinanciamientos imposibles de sostener en el tiempo.
El flujo de caja, que antes permitía el mantenimiento del sistema, ahora es captado por múltiples bandas criminales que operan simultáneamente, señaló Vargas.
«Hoy día las flotas de las empresas, la flota operativa, es decir, si yo tengo 50 unidades, solamente están trabajando el 30 al 40%», detalló el dirigente gremial.
El riesgo inminente de un paro indefinido
La posibilidad de una paralización total de actividades en Lima y Callao se plantea como una medida ante la posible quiebra masiva de las empresas, además del costo de vidas en el gremio.
Vargas sostuvo que, a pesar de las reuniones sostenidas con el Ejecutivo y la Presidencia, los cambios constantes de gobierno (Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcázar entre octubre de 2025 y marzo de 2026) y se ministros han obligado a reiniciar el diálogo sin resultados concretos, dejando al sector en una situación de constante vulnerabilidad.
La advertencia de un paro indefinido busca visibilizar que, sin garantías de vida y estabilidad económica, el servicio simplemente dejará de existir por incapacidad financiera de sus operadores.
«Si no se toman medidas inmediatas, como ya han quebrado algunas empresas, van a vamos a quebrar todos y la ciudad se va a quedar desabastecida», advirtió Vargas sobre el futuro del transporte capitalino.
Fracaso de las medidas de seguridad
Vargas recordó que medidas como la instalación de cámaras de seguridad en las unidades, prometidas desde finales de 2024, se han visto truncadas por contradicciones entre el Ministerio del Interior y la Municipalidad de Lima sobre quién debe realizar la compra.
Además, denunció que la creación de una unidad de élite para combatir el crimen fue desvirtuada en su reglamento, el cual no le otorgó presupuesto ni la autonomía necesaria para enfrentar a las mafias que «lotizan» las rutas de transporte.
«Si no encontramos una respuesta con los las nuevas autoridades, sí nos vamos a ir un paro definido y el 100% de empresas de Lima y Callao», sentenció el presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte.












