DÉFICIT DE AGUA Y SANEAMIENTO EN ZONAS RURALES MÁS POBRES CONSTITUYE LASTRE PERMANENTE PARA EL DESARROLLO

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Embajador del Reino de los Países Bajos, Wiebe de Boer, incidió también en la responsabilidad compartida del Estado, la empresa privada y las universidades, en la extensión y cobertura de los servicios de agua y saneamiento para las áreas rurales más deprimidas del Perú.  

RCR, 23 de octubre 2018.– La falta de “agua de calidad” y el mantenimiento del déficit de los servicios de agua y saneamiento en las comunidades rurales más pobres de país constituye un lastre permanente para el desarrollo del país, ya que son el receptáculo de males como la anemia y la desnutrición infantil, afirmó el embajador del Reino de los Países Bajos – Holanda, Wiebe de Boer.

“Sí. Sin agua de calidad, va a ser muy difícil superar la situación de esta gente. Y no sólo en el Perú, sino en el mundo. Por ello, el suministro de agua sana es tan importante y una prioridad para el Perú”, subrayó.

En ese sentido, recalcó que la situación de las poblaciones rurales que carecen de agua segura “es que el líquido elemento es sumamente caro”, a la vez que -anotó- su valorización ha sido muy injusta.

“Ellos sí conocen el valor del agua, y la valorización del agua para ellos no ha sido justa. Porque ellos necesitan pagar diez o veinte veces más, y no tienen agua segura, tienen solamente las cisternas. Para ellos es super importante establecer, a nivel de la cuenca, un sistema que le garantice el suministro del agua”, puntualizó.

En diálogo con Red de Comunicación Regional (RCR), de Boer incidió también en la responsabilidad compartida del Estado, la empresa privada y las universidades, en la extensión y cobertura de los servicios de agua y saneamiento para las áreas rurales más deprimidas del Perú.

“Nosotros, en Holanda, siempre hablamos del ´triángulo de oro´: El Estado, sea regional local o central, más las universidades y la ciencia, y las empresas. Y eso fue, justamente, lo que hemos visto, la semana pasada, en Expo Agua. Que estos tres sectores se han juntado, durante la semana. Y tuvimos mucha cooperación entre los sectores”, apuntó.

El representante de Holanda destacó, además, la alta competitividad del sector agroexportador peruano, al recordar, por ejemplo, que el año pasado el Perú exportó casi mil millones de dólares de productos agrícolas a Holanda.

”Y estos son productos de calidad. Ustedes tienen un nivel de competencia al nivel mundial, que es excelente, pero se necesita invertir más en la distribución para que esta gente pueda enviar sus productos de manera más barata a los puertos. Hay mucho crecimiento en eso, pero se necesita también la tecnología adecuada y escoger los productos con mayor valor añadido”, anotó.

De igual modo, estimó que es factible la compatibilidad entre minería y la agricultura, actividades que pueden conjugarse y complementarse muy bien en el medio ambiente que las rodea, aunque -dijo- haya sido sumamente difícil, a nivel de regional, llegar a este tipo de entendimiento.

“Es posible. Y existe la tecnología para hacerlo. Pero se necesita planificar muy bien. Y por ello estamos con empresas mineras, algunas ONGs y el Estado. Y tenemos un grupo de trabajo que se llama ´los principios voluntarios´. Y en este grupo hemos tenido diálogos sobre cómo hacer esta combinación”, especificó.

El embajador de Boer destacó igualmente la suscripción, en el marco de la Feria EXPO AGUA 2018,  del Blue Deal (Convenio Azul) con Holanda, el cual permitirá que miles de peruanos tengan acceso al agua potable, sean capacitados en su almacenamiento y en conocimientos en la protección contra inundaciones, así como el asesoramiento en la reducción de daños ocasionados por los desastres naturales.

Explicó que para que el convenio funcione y se extienda hasta el 2030, el Perú debe tener objetivos relacionados al manejo del agua, una autoridad responsable para la gestión del agua a nivel descentralizado, respetar los derechos humanos y comprometerse a una cooperación hasta fin 2030, a través de una contribución económica o en especies.

En relación a este tema, el diplomático informó del desarrollo de un proyecto piloto para la valorización económica del agua, “porque el agua necesita tener un precio para la gente que va a utilizarla, a fin de distribuirla mejor y disponer de dinero para invertir en la cadena de suministro”.

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