CULPAR A LA INDUSTRIA MINERA POR CONTAMINACIÓN SIN SUSTENTO NI EVIDENCIA CIENTÍFICA ES MUY LUCRATIVO

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RCR, 31 de julio de 2020.- Los grupos antimineros siempre acusan a la industria minera de contaminar el ambiente, para paralizar los proyectos y después exigir regalías y algún beneficio, sostuvo Manuel Aguilar Villalobos, científico peruano residente en Estados Unidos y magister en Ingeniería Mecánica. Explicó que en las zonas altoandinas la mayor fuente de contaminación proviene de la quema de leña y estiércol que usan los pobladores para cocinar y no por las actividades mineras. Sostuvo, además, que para construir un mejor país se debe hacer uso de la ciencia, así como en estos momentos las potencias del mundo lo hacen para combatir al COVID-19.

“El objetivo de los grupos antimineros es obstruir, crear caos y después exigir algunas regalías. Ellos no tienen que preocuparse de proponer modelos alternativos. Muchos de ellos utilizan este tema obstructivo para ganar algún beneficio”, advirtió el especialista a través de Red de Comunicación Regional (RCR).   

Señaló que “la retórica antiminera frecuentemente usa este lenguaje: ‘Esta persona viene de tal sitio, allá hay arsénico y minería, zona de altura, han encontrado arsénico en el riñón, la causa: la minería’”. “¿Alguien se ha preguntado si esa persona también cocina con estiércol o leña y lo que causó problemas en su piel o el riñón son las altas concentraciones de pireno 1, al que todos los días se expone al preparar sus alimentos?”, expresó.

“Estas personas están entrenadas para este discurso. Yo recuerdo que estaba caminando por el Cusco, a casi cuatro mil metros de altura, por un canal de regadío, el agua era turbia y había un niño de 5 años aproximadamente, yo le digo a sus padres, porque el agua viene turbia, no había lluvia, el niño me dijo: señor eso viene de la mina. ¿Cómo sabe ese niño que eso viene de la mina?, hay adoctrinamiento”, dijo.

En ese sentido, aseguró que los reclamos de contaminación en las áreas de influencia minera necesitan ser sustentados con evidencias específicas en forma cualitativa y cuantitativa, que identifique como la causa a la actividad minera. “No se puede decir estoy afectado de lo que sea y echarle la culpa a la actividad minera, porque muchas veces eso es una vía muy lucrativa”, indicó.

Aguilar reveló que, en el Perú, según las estimaciones del científico Kirk R. Smith, principal asesor ambiental de la Organización Mundial de la Salud y experto estadounidense en la salud y los efectos climáticos del uso de energía en el hogar en los países en desarrollo, hay 6,420 muertes por contaminación domiciliaria al año, equivalente casi 17.6 personas por día. “Hay 1,966 muertes anuales, equivalente a 5.5 por día, por contaminación en espacios abiertos”, agregó.

“Mucha de la contaminación domiciliaria es a causa de la exposición al humo del combustible usado para preparar los alimentos. Según las publicaciones científicas, el tiempo promedio para preparar los alimentos a 3,400 metros de altura toma tres veces más tiempo que al nivel del mar. Esto significa que en las alturas la exposición al humo del combustible es mucho mayor que al nivel mar y esta dosis de exposición puede causar más efectos en la salud”, detalló.

Valor de referencia equivocado

Aguilar puntualizó que los antimineros usan equivocadamente el valor de referencia para deducir daños en la salud. “Los valores de referencia no identifican efectos en la salud de las personas evaluadas, solo son valores de exposición. En una evaluación de muestras biológicas es normal que existe un porcentaje que exceda los valores de referencia. El valor de referencia no tiene nada que ver con los efectos en la salud”, dijo.

“En el sur del Perú siempre se escucha que la exposición al arsénico causa daños diversos. Por ejemplo, el arsénico inorgánico está asociado a varios daños. En el sur del Perú ha habido exposición al arsénico inorgánico de fuente natural en más de 7 mil años. Si comparamos sus efectos con el pireno 1, que es una sustancia química que se forma en la combustión completa de compuestos orgánicos”, afirmó.

Explicó que el arsénico en forma natural se usa en los abonos, pesticidas, plaguicidas, cocina con leña, la minería, tráfico vehicular, excretas de pollos criados en granja. “Algunos posibles efectos del arsénico inorgánico, lesiones a la piel y riñones. En cuanto a pireno 1, las fuentes incluyen cocinar con combustibles orgánicos como leña y estiércol, tráfico vehicular y fumar cigarrillos. Algunos posibles daños lesiones a la piel y diarrea”, precisó.

“En un muestreo de contaminación domiciliaria que hicimos para la minera Barrick, en una de las comunidades en el área de Santiago de Chuco, en La Libertad, que no era de la zona de influencia de esa empresa, en las muestras de orina de las personas evaluadas encontramos altas concentraciones de pireno 1, equivalente a personas que consumen 160 cigarrillos por día”. “Es posible inferir que se deben a una exposición crónica, porque las amas de casa tienen que preparar los alimentos todos los días”, dijo.

“En nuestros numerosos estudios de investigación ambiental en el Perú no hemos identificado altas concentraciones de exposición al arsénico. De tal manera, que si un profesional dice ‘he hecho evaluación de esta persona y hemos encontrado arsénico en sus riñones que viene de la minería’, ¿cómo sabe ese profesional que viene de la minería?, si también puede venir del pireno 1. No es sencillo identificar causa efecto”, aseveró.

Enfatizó que “en el distrito de Mejía, provincia de Islay, Arequipa, existen millones de pollos en granjas y usan un compuesto Roxarsona, que contiene arsénico organico y que es agregado a los alimentos de los pollos para prevenir enfermedades infecciosas y facilitar su crecimiento”. “El arsénico orgánico es convertido en arsénico inorgánico en el suelo donde se depositan las excretas de los pollos.  Estos pollitos emiten en sus cortas vidas entre 1.5 a 2.7 kilos de excreta y por cada kilo de excreta hay 20 miligramos de arsénico”, expuso.

“Si las excretas de los pollos son usadas en agricultura, contaminan los alimentos y el entorno. Es bueno saber que Mejía, que es una fuente de arsénico, está cerca del proyecto Tía María y es un área de influencia de este proyecto. Es necesario conocer estas evidencias científicas para mejorar el diálogo, uno tiene que mejorar la información a la población sobre sobre los efectos del arsénico y el pireno 1 a causa del combustible que usan para preparar los alimentos”, declaró.  

Minería regulada

El científico peruano destacó que la actividad minera en el Perú es bastante regulada, porque tiene que cumplir con diferentes protocolos y diferentes normas. “En el caso de la minería a tajo abierto, ellos tienen prácticamente su propia área de actividad y salen de su área de actividad solo en casos eventuales y necesarios. La minería está en mejor capacidad para tener protocolos sanitarios muy exigentes porque son en su propio beneficio”, anotó.

“La minería subsiste porque son competitivos en el costo de producción y venta de sus productos y no van a escatimar esfuerzos para tener un personal saludable.  Mientras que a veces en las actividades no mineras se hacen de la manera en que ellos creen que pueden hacerlo y que no necesariamente tienen exigencias ambientales que cumplir”, subrayó.

“Una minería sostenible es responsable. Eso significa que tiene que ser en primer lugar competitiva a nivel mundial. Los metales, el cobre y el bronce, se producen en muchas partes del mundo y son competitivos, porque tienen que producir lo más posible con el mayor cuidado de ser eficientes en sus producciones”, añadió.

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