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CRISIS POLÍTICA DEJA POCAS POSIBILIDADES PARA LA LLEGADA DE INVERSIONES

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Permanente confrontación entre Ejecutivo y Congreso afecta directamente a nuestra economía, que apenas llegaría al 3% este año, afirmó analista político, Fausto Salinas.

RCR, 14 de junio 2019.- La actual crisis política y el clima de confrontación que atraviesa nuestro país deja muy pocas posibilidades para la llegada de inversiones y para el desarrollo de grandes proyectos de inversión que ayudarían a empujar la economía del Perú, aseguró el analista en temas políticos, Fausto Salinas.

En declaraciones a Red de Comunicación Regional (RCR), Salinas remarcó que la permanente confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso de la República afecta directamente a nuestra economía, que apenas llegaría a tener un crecimiento de 3% este año, cifra menor a la que proyectaba el propio Gobierno.

“Con esta coyuntura, yo veo muy pocas posibilidades para le llegada de grandes proyectos de inversión, y hablo también de inversiones a nivel general. La inversión pública está estancada, y los privados se sienten inseguros de invertir aquí por la permanente confrontación y agitación política. Eso afecta directamente a la economía”, aseveró.

Además, Salinas advirtió también del riesgo por el eventual retroceso de todos los avances alcanzados en el ámbito económico, durante los últimos veinticinco años, pues según dijo, el actual clima de confrontación no ayudaría a desarrollar los grandes proyectos que están paralizados.

“El Perú está paralizado, ya (que) crecimientos, por encima del 5 %, son cosas quiméricas. Creo que rasgaremos el 3 %, este año. Inversión pública absolutamente contraída, incapacidad de gasto de los gobiernos locales y regionales. Todo está ahondando para que lo avanzado en reducir la pobreza y generar crecimiento, bienestar, desarrollo y progreso, empiece a retroceder”, apuntó.

Estimó que en un escenario económico como ése, lo que se viene es “incertidumbre, menos inversión, menos atracción de inversión extranjera, menos capital fresco para el país y una volatilidad política puede ser aún mayor”.

Respecto a la situación política, Salinas expresó que nunca se ha visto cómo el sector político de la derecha “pudo desperdiciar la oportunidad histórica” del mandato de las elecciones de 2016.

“El 80 % del país votó por quienes propugnaban una continuidad económica del modelo de la Constitución de 1993… Los cantos de sirena llevaron a estos sectores a pelearse, sin buscar un entendimiento. Y epílogo de este es que los líderes de los dos partidos derecha están en prisión, mientras que los líderes de izquierda que perdieron la elección, son los que están a punto de conseguir que se disuelva el Congreso”, puntualizó.

En otro momento, Salinas afirmó que el Gobierno de Martin Vizcarra sólo está en una dinámica de confrontación permanente con la oposición parlamentaria fujimorista y aprista, a fin de imponerse a ésta última y manejar la agenda política con situaciones extremas (como la cuestión de confianza).

”El Poder Ejecutivo no busca puentes con la mayoría. Está buscando, únicamente, nuevos mecanismos para confrontar. Y, con el apoyo de encuestadoras, medios de comunicación, sectores políticos y Organismos No Gubernamentales (ONGs), simplemente manejar la agenda política, llevando la circunstancia al extremo”, subrayó.

Tras indicar que los niveles de dicha confrontación incluyeron el referéndum sobre los proyectos de reforma política y judicial y la reciente cuestión de confianza sobre la aprobación dichas iniciativas, alertó que el nuevo punto de enfrentamiento con legislativo controlado por la oposición fujimorista y aprista sea la nueva reforma constitucional “para permitir la injerencia del Estado en actividades estratégicas”.

En ese contexto, consideró que pasada esta crisis por la cuestión de confianza al Parlamento crisis el presidente, Martín Vizcarra, debería pedirle la renuncia al ministro de Justicia, por haber realizado esta clase de planteamientos sobre el aumento del rol empresarial del Estado, que está expresamente en contra de lo estipulado en la Constitución.

“El presidente ha renunciado a tener un liderazgo y a acometer alguna de las reformas. Por lo menos, de los proyectos de inversión grandes que permitan movilizar la economía del país”, concluyó.