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CHEHADE: “APLAUDO A LA FISCAL DE LA NACIÓN, ZORAIDA ÁVALOS, QUE VUELVA A ABRIR EL CASO FASABI”

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Exvicepresidente y excongresista de la República indica que fue uno de los que denunció ese asesinato ocurrido en pleno gobierno humalista.

El jurista Omar Chehade, exvicepresidente y excongresista de la República, saludó que la Fiscalía de la Nación recomiende investigar al expresidente Ollanta Humala y a su entorno por el asesinato de su exempleado, Emerson Fasabi, perpetrado en julio de 2015.

“Yo aplaudo a la fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, que vuelva a abrir este caso, porque es un caso grave de homicidio. Lo primero que defiende la Constitución es la vida humana y estos señores mataron. Palacio de Gobierno mató a Fasabi y no ha pasado nada”, dijo el jurista a través de Red de Comunicación Regional (RCR).

Chehade contó que fue “el fiscal Fidel Castro, quien muy orondo archivó el caso y sin exhumación y sin llamar a otras personas”. “Espero que la Fiscalía de la Nación nombre a un fiscal nuevo, objetivo, que nada tenga que ver con el señor Fidel Castro”, indicó.

“Yo fui uno de los que denuncié ese hecho en pleno gobierno humalista y ese hecho fue clave y un punto de inflexión para retirarme completamente del Gobierno y denunciarlo, porque no solo era un tema de corrupción y usurpación de funciones por Nadine Heredia, sino que era un tema de homicidio”, remarcó.

Señaló que “Fasabi había sido reservista del Ejército y era uno de los tantos efectivos de seguridad que rodeaban a Humala, y era casi un hijo y sobrino de Humala. Yo lo conocía de vista y lo reconocí a raíz de una portada de la revista Velaverde”.

“Yo decía cómo es posible que el ministro del Interior humalista, José Luis Pérez Guadalupe, negara a alguien que había servido durante años a la familia Humala-Heredia. Luego me enteré que violaron todo protocolo legal para levantar el cadáver. En la Morgue un médico gobiernista diagnosticó que había muerto por pancreatitis. Luego nos enteramos que su muerte tenía que ver con el hurto de las agendas que fue clave para descubrir la ruta delictiva del dinero de los Humala-Heredia y los aportes de Campaña”, manifestó.

Cierre del Congreso

Sobre el cierre del Congreso, Chehade consideró que “fue apresurada porque aparentemente no existían los requisitos que estipula la Constitución Política del Perú para disolver el Congreso, es decir una segunda votación, no una interpretación fáctica o tácita, porque eso no existe”.

“Sí existiría la interpretación fáctica tendría que existir la interpretación fáctica positiva no solo la negativa. Eso no existe, ha sido una interpretación forzada, lo que te demuestra evidentemente que el presidente Martín Vizcarra ya tenía pensado disolver el Congreso y deshacerse de los parlamentarios”, dijo.

Recalcó que “no puede existir una cuestión de confianza por reformas constitucionales, la cuestión de confianza solo opera para políticas de Gobierno y de Estado. Una reforma constitucional, así sea el procedimiento para elegir a miembros del TC no calificaba para hacer una cuestión de confianza al respecto”.

Advirtió que “esto genera un precedente nefasto, porque más adelante cualquier mandatario que esté peleado con el Congreso y quiera patear el tablero puede utilizar este antecedente de aplicar cuestión de confianza cuando no lo merece”.

Chehade comentó que “el presidente Martín Vizcarra ha defendido a capa y espada a esta conformación del TC para que no sean elegidos otros de mayoría fuji-aprista, y yo no creo que ahora este TC no le dé la razón al Ejecutivo. Eso la verdad yo no lo creo”.

“Me da la impresión de que actualmente no existe la división de poderes. Se ha ido un Congreso paupérrimo, lleno de escándalos, de gente de la peor estofa, todos no, pero la mayoría sí. Esa mayoría contaminó a este Parlamento. Pero que el Congreso sea malo, no significa que el presidente de la República deba disolverlo y cerrarlo a como diera lugar. Al final de cuentas, la cura resulta peor que la enfermedad”, dijo.

Consideró que “el cierre del Congreso y la convocatoria a elecciones congresales ya son hechos consumados, a mí no me cabe la menor duda de que las elecciones para el nuevo Congreso van a ser el 26 de enero”.

“Yo creo que hay que voltear la página, al país no le conviene esta situación de inestabilidad política y económica. Además, el TC va a demorar algunos meses resolver la contienda de competencia y va a coincidir con las elecciones del 26 de enero, pero de ninguna manera le va a dar la razón al Congreso. Creo que las cartas están jugadas y ahora sí hay que pedirle a la gente que elija bien”, anotó.

Sobre la denuncia por usurpación a Olaechea, Chehade dijo que “es exagerado y el presidente de la República no puede echar más leña a la hoguera”. “El señor Pedro Olaechea es presidente de una Comisión Permanente que tiene facultades mutiladas y que lo único que hace es de mesa de partes, recibe todos los decretos de urgencia del Ejecutivo, los archiva, los analiza y los remite al nuevo Congreso el año 2020. Denunciar al señor Olaechea me parece tonto”, subrayó.

Opinó que “el presidente Vizcarra debería ya gobernar, porque nadie va a querer invertir en un país donde no hay reglas claras y con inestabilidad política. Fujimori dejó un 48% de pobreza y con Paniagua, Toledo y García se redujo a 24%. Con Ollanta se perdió tiempo, se produjo una desaceleración de la economía, pero la pobreza se redujo en un 20%. Estamos rumbo a superar a Chile, pero nos hemos quedado”.

“Vizcarra quiso subir su popularidad con el cierre del Congreso, porque él no tiene ningún plan ni proyecto de cara al 2021. Parece que no entiende que esa medida no le va a generar nada. Él piensa que patear al muerto que es el Congreso todavía le va a seguir dando réditos, que patear al expresidente del Congreso le va a seguir dando réditos, pero esto no es así. Ya es momento de construir, no de destruir. La gente está cansada”, comentó.

Reformas políticas

Afirmó que el nuevo Congreso tiene la obligación de completar las reformas constitucionales que se quedaron en el tintero. “Tenemos que exigir al nuevo Congreso que cambie a seis de los siete miembros del TC, elegir al nuevo representante de la Defensoría del Pueblo, cambiar a los miembros del Banco Central de Reserva (BCR), etcétera. El tema de la restauración del Senado es perfectamente posible y la pueden hacer en dos legislaturas en una carrera contra el tiempo”, apuntó.

“También se tienen que hacer otras reformas como la ley de partidos políticos, financiamiento y transfuguismo. Este nuevo Congreso va a ser un Congreso de transición muy importante como lo fue la transición de Paniagua en el periodo 2000-2001”, precisó.

Consideró también que “reformar la Constitución para voltear el aspecto económico me parece un retroceso”. “Avanzamos en los tratados de libre comercio y nos convertimos en un país abierto al mundo y a las inversiones. Avanzamos en dejar el estatismo y el proteccionismo que nos trajo mucho atraso en los gobiernos anteriores. La Constitución de 1979 no ayudaba a eso”, indicó.

“Sí creo que hay que hacerle reformas políticas, en el tema de los partidos políticos, la bicameralidad, el transfuguismo, el financiamiento, en fin hay mucho que hacer. Eso no quiere decir que hay que hacer una asamblea constituyente”, explicó.