RCR, 17 de febrero 2026.- El expresidente del Tribunal Constitucional (TC), Víctor García Toma, advirtió que la reciente censura aprobada contra el mandatario José Jerí vulnera la Constitución y deja a los futuros gobiernos a merced de «minorías jacobinas». Sostuvo que esta decisión ejecutada por el Pleno del Congreso no solo es “inconstitucional”, sino que acrecienta la crisis de inestabilidad política que atraviesa el país desde el año 2016.
En diálogo con Red de Comunicación Regional (RCR), el constitucionalista aseveró que las acusaciones contra Jerí, como son las reuniones secretas con empresarios chinos contratistas del Estado y cuestionadas contrataciones de jóvenes sin experiencia, son muestras de “una conducta reprensible desde el punto de vista ético y político”, pero que el mecanismo de censura para removerlo de su cargo no corresponde a la figura presidencial.
Para García Toma, el Legislativo forzó la figura de la censura (propia de ministros) para evitar el proceso de vacancia, el cual exige una votación calificada y mayores garantías procesales.
«Esta decisión es inconstitucional por dos razones: primero, porque vulnera el derecho del imputado (Jerí) a ejercer su defensa con asistencia letrada. Segundo, porque ignora el mandato del TC que exige un amplio consenso parlamentario para remover a un mandatario», explicó.
Recordó que, a raíz de una sentencia del TC en el año 2003, el Reglamento del Congreso fue modificado para establecer que la salida del primer mandatario requiere de una mayoría calificada de 87 votos (dos tercios). Según el jurista, esta regla es aplicable a cualquier mecanismo que busque interrumpir un mandato presidencial, sea por elección o por sucesión.
El peligro de la «mayoría simple»
El mayor riesgo, según el exministro de Justicia, no radica solo en la salida de Jerí, sino en la fragilidad en la que queda la institución presidencial de cara al futuro. “Se corre el riesgo de que esta crisis intermitente desde el año 2016 se acreciente. Si aceptamos que a quien ejerce la presidencia, por elección o por sucesión, se le puede sacar del cargo por una mayoría simple, lo que estamos generando para los próximos gobiernos es que la estabilidad política quede a criterio de una minoría jacobina, y en consecuencia estaremos perpetuando este clima de inestabilidad que estamos viviendo desde el 2016”, sentenció.
Consideró que lo más prudente habría sido mantener a Jerí en el cargo hasta julio próximo año y luego entregarlo al Ministerio Público y al Poder Judicial. “Creo que hay que cargar con Jerí, que es un impresentable, hasta julio y luego entregarlo a las autoridades… para que siga el camino que aparentemente es el que correspondería, que es Barbadillo”, concluyó, en alusión al penal donde han terminado varios expresidentes peruanos.













