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CAJAMARCA: PREMIAN ASOCIACIÓN LOS ANDES POR TRANSFORMAR A COMUNEROS EN PEQUEÑOS EMPRESARIOS

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Proyecto ha ayudado a formar 234 asociaciones que benefician a más de cuatro mil familias y este año asesora a 50 nuevas asociaciones en diferentes lugares de Cajamarca.

El proyecto Uniones de Crédito y Ahorro (Única), que ejecuta en Cajamarca la Asociación Los Andes-Yanacocha, obtuvo el primer lugar en la categoría Gestión Social del Premio Desarrollo Sostenible que anualmente entrega la Sociedad Nacional de Minería Petróleo y Energía (Snmpe) a las mejores experiencias del sector privado cuyos resultados han impactado positivamente en las comunidades donde intervienen.

Netty Malca, jefe de proyectos productivos de la Asociación Los Andes-Yanacocha, explicó que el proyecto fomenta la creación y el fortalecimiento de organizaciones comunales brindando servicios de ahorro y crédito para satisfacer necesidades básicas y financiar emprendimientos productivos de sus socios.

“Este proyecto es considerado exitoso porque buscamos grupos que se unan en base a la confianza y les enseñamos el hábito del ahorro. Luego con la plata que van ahorrando les enseñamos a dar créditos primero entre ellos. Luego cuando ya tienen experiencia, porque el manejo es como un banco (incluso sus ahorros se consideran como una compra de acciones), cuando ya manejan los temas financieros, les enseñamos a pensar un poco más allá de su asociación”, precisó.

Señaló que “el proyecto cuenta con el respaldo de Cofide (Corporación Financiera de Desarrollo) y en Cajamarca ya son más de 234 asociaciones que ya se han formado desde el 2008 y están caminado solas y eso quiere decir que asisten a veces a las oficinas pero para cosas muy puntuales”. “Además, este año ya empezamos a formar nuevas asociaciones, ya tenemos 50 uniones de crédito. En las 234 asociaciones tenemos más de cuatro mil familias beneficiadas y ahora con las 50 nuevas tenemos alrededor de 800 familias”, dijo.

“La metodología es similar al de un banco y cada grupo maneja siete libros contables. Es una experiencia muy bonita porque ha permitido a gentes de la zona rural alfabetizarse financieramente. Es un proceso largo de tres años, porque ellos tienen que adquirir conceptos matemáticos y financieros y de asociación. Luego cuando ellos tienen la metodología y la van practicando se vuelven expertos en finanzas”, indicó.

Caso de éxito a nivel mundial

Destacó que “el sueño de los Andes y Cofide es que el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) vea este proyecto como un ejemplo para minimizar la pobreza en nuestro país”. “Nos encantaría compartir nuestra metodología para esta experiencia se replique a nivel nacional. Creemos que este proyecto puede dar resultado en comunidades bastante vulnerables. La fundación Ford ha escogido a este proyecto como un caso de éxito a nivel mundial. Nos encantaría que el Gobierno nos brindara un espacio para explicar en qué consiste este proyecto”, dijo.

Comentó que “todos los seres humanos deberíamos de saber conceptos financieros, porque generalmente hasta los profesionales somos analfabetos financieros. Es importante saber de finanzas, porque también empodera a la mujer. Cuando una mujer vive de su trabajo y esfuerzo y tiene el poder de decidir qué hacer con su dinero, ella siente que suma a su familia, porque la mujer no siempre valora el trabajo que ella tiene en su hogar”.

“Este proyecto ha servido mucho para trabajar y empoderar a las mujeres y a los hombres que viven en zonas rurales. Cuando ya tienen dinero, los hombres por lo general invierten en temas productivos, mientras las mujeres empiezan primero arreglando la casa, para la alimentación de los niños, su prioridad es el hogar”, remarcó.

Mencionó que “Richard Web, que fue presidente del Banco Central de Reserva del Perú, hizo una evaluación en Cajamarca y encontró que una asociación de mujeres en su mayoría analfabetas terminó repartiéndose utilidades de más de 40 mil soles a fin de año. Y casos así tenemos muchos. Otra asociación de mujeres ha conformado un taller de costura con pedidos grandes. Esos son dos ejemplos de las 234 asociaciones que ya trabajan de manera exitosa. Hemos trabajado en zonas rurales de Bambamarca, San Pablo y San Miguel”.

“El liderazgo y la confianza pesan muchísimo en las asociaciones. Hemos encontrado a mujeres, como se dice ‘sin voz’, y cuando la asociación va a avanzando, las mujeres ya han ido tomando decisiones hasta el punto que las invitado a ser regidoras en sus comunidades. El proyecto también empodera y forma líderes en sus comunidades”, manifestó.

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