BONOS DE S/600 DEBERIÁN SER PAGADOS VÍA CELULAR A FAMILIAS VULNERABLES

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RCR, 1 de febrero del 2021.- Iván Hidalgo, especialista en Gobierno y Políticas Públicas y exviceministro de Desarrollo Social, sostuvo que el Gobierno debería de pagar por celular los bonos de 600 soles que entregará en la quincena de febrero a 4 millones 200 mil familias vulnerables. Recalcó que el Estado tiene que usar las herramientas tecnológicas, para evitar que se produzcan peligrosas aglomeraciones en los bancos donde la población se va a infectar de manera masiva con el COVID-19.

“Ojalá que esto no se constituya en un poco de infección. Lo que tenemos que buscar con medidas concretas es evitar la aglomeración y si nuevamente 4 millones 200 mil se acercan a un Banco de la Nación, que no se caracteriza justamente por su mejor eficiencia, lo que se va a volver a presentar casos de colas inmensas donde la gente se va a volver a infectar. Me imagino que están tomando elementos de la tecnología para pagar por teléfono los productos de primera necesidad”, dijo a través de Red de Comunicación (RCR). 

Expresó que “en 15 días o un mes sabremos si se repite la misma historia de ineficiencia o se ha captado la idea de que hay que trabajar en todos los frentes”. “El Estado ha demostrado que es insuficiente para atacar el problema. Acá tenemos que trabajar todos los peruanos: el sector público y privado, la sociedad civil, las iglesias. Ese trabajo de sinergia es lo no sucedió la vez anterior, estimo que ahora sí debe hacerse”, indicó.

“Estas son medidas que evidentemente se han tenido que tomar en vista del recrudecimiento de esta segunda ola de esta pandemia en el país. El tema es si se aprendió las lecciones del anterior confinamiento, que trajo como resultado que el Perú fuese el país con la mayor cantidad de infecciones por 100 mil habitantes y el peor en el desempeño económico en Latinoamérica. Si es que estas lecciones se han aprendido, se estima que este confinamiento debería tener éxito en un mes. Por ejemplo, ahí vienen mis dudas”, aseveró.

“Por ejemplo, sabiendo que más del 70% y cerca del 80% de nuestra economía es informal, sabiendo que nuestra gente sale para ganarse el pan día a día, la pregunta que uno se hace es si ya se habrá corregido el error de consignar como beneficiario de estos bonos a la gente más necesitada. Siempre se habla de millones de pobres beneficiados, pero realmente son los pobres que viven casas de esteras y techos de madera con piso de tierra, realmente accederán a los bonos”, observó.

Señaló que “no ha habido grandes cambios en la administración pública en estos últimos años, ha habido cambios de presidentes y ministros, pero la misma gente ha venido trabajando este tema”. “Ese elemento es fundamental, porque la gente necesita trabajar para tener dinero para comer. La pregunta es si ya se habrá focalizado mejor para que no veamos nuevamente esas escenas donde los periodistas llegaban a lugares donde el Estado no ha llegado. Hay dudas, porque ni siquiera se ha terminado la segunda entrega del bono universal”, afirmó.

“Más que el Estado, quienes tienen experiencia en ayuda son muchas iglesias y ONG, que tienen trabajo comprobado, que trabajan y saben dónde está la necesidad. Además, el sector privado se apoya con mayor confianza en que muchos recursos se entreguen a través de estas. Por otro lado, el pueblo peruano es muy solidario, en cada barrio identifican quienes son los más afectados, ellos se organizan y distribuyen. Otra cosa es que el Estado no sepa cómo hacerlo”, apuntó.

Estrategias distintas por regiones

“En zonas rurales—explicó—existen cerca de un millón 200 mil personas registradas en zonas rurales de extrema pobreza, ya existen mujeres que tienen una cuenta de ahorros en el Banco de la Nación, por el cual el programa Juntos hacia las transferencias. Las estrategias tienen que ser diferenciadas. En las zonas rurales entregar dinero para que puedan comprar lo que tengan en productos alimenticios. En las ciudades sí se tienen que entregar alimentos en las zonas de pobreza y pobreza extrema. Estas medidas siempre serán complejas, si no abordamos el tema de fondo que es como dar empleo”.

“Hay que aprovechar que hay gente que no tiene trabajo, para cerrar brechas de infraestructura básica. Por ejemplo, este es el momento para cercar los colegios, para dotar de agua y saneamiento a los colegios, para construir nidos, para construir comedores, para arreglar los caminos rurales, zanjas para las actividades agrícolas. Se tiene que generar miles de obras para cerrar brechas en los ámbitos rurales y urbanos. El trabajo tiene que ir paralelo a la seguridad alimentaria y entregar dinero a los que necesitan para comer hoy”, destacó.

Precisó que “las obras de saneamiento tienen que hacerse bajo el modelo de núcleo ejecutor, la población con acompañamiento técnico, porque se puede hacer”. “Son estrategias diferentes en Costa, Sierra y Selva y en cada región urbana y rural. Tiene que haber un plan y este el momento para dedicar recursos, para cerrar brechas y dar empleo a peruanos con baja preparación técnica”, remarcó.

“Hay tantas cosas que se tienen que hacer: las cunas, los comedores, los cercos perimétricos, agua y saneamiento para los colegios, postas, aulas, carreteras. No son grandes las siete obras faraónicas como en la reconstrucción que van a demorar y la población quiere trabajo ahora para poder comer. Hay 20 mil obras pequeñas para empezarlas hoy, que solo necesitan tres meses para empezar la ejecución de obras y cerrar las brechas. Esto se puede hacer con voluntad política, con presupuesto y equipo técnico”, enfatizó.

“Todo es Reactiva para las grandes empresas, pero se han olvidado de las pequeñas empresas. Ese capital humano necesita empleo. Los programas de compra para suministro del Estado a las pequeñas empresas, tiene que ser incentivado, porque el empleo es lo fundamental, sin empleo no hay dinero, sin dinero no hay comida”, subrayó.

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