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AUMENTO DE LA REMUNERACIÓN MÍNIMA VITAL PUEDE PROVOCAR MÁS INFORMALIDAD LABORAL

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RCR, 10 de Enero 2022 .- Luis Vinatea, socio del estudio Vinatea & Toyama, especialista en materia laboral, regulatoria y de derecho público, señaló que la propuesta de un aumento de la remuneración mínima vital puede provocar más informalidad laboral. Precisó que esa medida no generaría ningún impacto, porque el 80% de trabajadores del Perú están en la informalidad.  “La ministra (Betssy Chávez) acaba de anunciar que se va a debatir el incremento de la remuneración mínima vital y es un factor más que puede provocar si no se discute técnicamente y no se analiza la información correcta desincentivos para la formalización”, dijo en el programa “A fondo” de RCR.

Explicó que la remuneración mínima vital, desde el punto de vista normativo, tiene que ser establecida constitucionalmente por un diálogo entre trabajadores y empleadores con la intervención del Estado. “La fijación de la remuneración mínima desde la constitución del 2003 es un esfuerzo concertado. Ese esfuerzo ha ocurrido, pero no se ha llegado un acuerdo que fije un mecanismo que permita establecer metodológicamente cómo se tiene que fijar esa remuneración mínima vital”, indicó.

Explicó que el anuncio la ministra Betssy Chávez engloba dos cosas. “Primero, que empleadores y trabajadores y Estado se pongan de acuerdo respecto de cuál es la metodología adecuada. En segundo lugar, una vez establecida esa metodología se establezca el monto o la cantidad de esa remuneración mínima vital”, expresó.

Sin embargo, observó que el ministro de Economía señaló en agosto que era prematuro fijar la remuneración mínima en medio una crisis económica. “Hay dos elementos que deben ser tomados en cuenta. El primero es que el incremento de la remuneración mínima vital solo afecta a cerca del 2% de la población económicamente activa, que es más o menos un universo de 350 mil personas, de las cuales la tercera parte están en el grupo de las pymes, lo que significa que un incremento de la remuneración mínima vital podría hacer que estas personas pasen del sector formal al informal”, precisó.

Remarcó que este incremento poco impacto tendría dentro en el sector formal y más bien el único impacto que podría generar es que un grupo de 100 mil personas estén en riesgo de pasar al sector informal. Enfatizó que en el Perú hay una remuneración mínima vital que está por encima del promedio del mercado y eso genera estímulos para la informalidad.

Señaló que el principal problema con la legislación laboral es el alto grado de rigidez que ella tiene. “En los últimos 30 o 40 años la discusión en el mundo laboral ha girado en torno al problema de la rigidez versus el problema de la flexibilidad y aquí hay una posición polarizada, porque mientras los empleadores buscan flexibilidad, los trabajadores pretenden rigidez”, observó.

Explicó que el problema de fondo no es el monto de la remuneración mínima vital, sino el espacio formal o informal de labores. “Al final del día el número de trabajadores formales asciende al 20% y el 80% de la población económicamente activa está en la informalidad”, apuntó.

“El grado de rigidez de las normas desincentiva la posibilidad de incorporar gente al mundo formal. Eso hace que un pequeño grupo de trabajadores o empresas asuman el costo total de lo que ocurre en el mercado de trabajo, que tiene un 80% de población informal y un 20% de población formal”, subrayó.

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