Fuente: Ministerio de la Producción
Tras la evaluación al sistema de control e inspección del sector pesca y acuicultura, los auditores del Servicio Nacional de Salud Animal de Costa Rica resaltaron la diversidad de especies con potencial de exportación, la solidez institucional de Sanipes y la importancia de las auditorías para garantizar la inocuidad de los alimentos.
Lima, 3 de Marzo de 2026.– En la reunión de cierre de la Auditoría Internacional realizada por el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) al Perú, el equipo auditor concluyó que el país cuenta con una oferta amplia y diversa de productos hidrobiológicos con posibilidades de acceso al mercado costarricense, en función de la demanda y del interés de los establecimientos exportadores.
La evaluación comprendió el sistema de control e inspección sanitaria ejercido por el Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (Sanipes), así como los mecanismos aplicados en las plantas pesqueras para asegurar la inocuidad de los productos destinados a la exportación.
“Hemos evaluado pota, camarón, concha de abanico, entre otros productos; sin embargo, el alcance final dependerá del dinamismo de los mercados y de los productos que los establecimientos peruanos decidan exportar a Costa Rica y que sean sujetos de evaluación”, señaló el auditor Warren Hidalgo.
El funcionario explicó que este tipo de auditorías permite verificar el cumplimiento de los estándares sanitarios, la equivalencia de los sistemas de control y la correcta aplicación de la normativa por parte de la autoridad competente y de los establecimientos procesadores. “Estas evaluaciones son fundamentales para confirmar que los sistemas de gestión sanitaria realmente garantizan la inocuidad de los productos”, precisó.
Por su parte, el auditor Camilo Barrantes destacó el marco institucional y legal que sustenta la labor sanitaria del Perú. “Consideramos que Sanipes es una autoridad robusta, con un decreto supremo sólido que articula un sistema integral y técnicamente consistente”, afirmó.
Barrantes subrayó además que el país evidencia una cultura exportadora consolidada. “Existe una clara orientación hacia el comercio internacional, lo que facilita el cumplimiento de los requisitos y el trabajo ordenado que observamos durante la auditoría”, agregó.
Ambos auditores coincidieron en la relevancia de las evaluaciones internacionales como herramienta para fortalecer los sistemas sanitarios. “La inocuidad es un desafío global; por ello, estas auditorías no solo permiten conocer cómo trabaja otro país, sino aprender, mejorar y avanzar hacia una homologación de criterios”, sostuvo Barrantes.
Finalmente, indicaron que el intercambio de experiencias técnicas contribuye a elevar los estándares y a consolidar la confianza entre autoridades sanitarias, favoreciendo el comercio seguro de productos hidrobiológicos entre ambos países.












