AGRICULTORES DEBEN CUMPLIR NORMAS DE RESIDUOS SOLIDOS PARA PREVENIR DAÑOS AMBIENTALES

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RCR, 02 de abril 2018.- El rápido crecimiento del sector agrario, y la intensa actividad económica desarrollada en su entorno, da lugar inevitablemente a la generación de residuos sólidos que muchas veces son abandonados o quemados en el campo, lo que muchas veces originan graves repercusiones ambientales, sanitarias y socioeconómicas en el país.

En la perspectiva de prevenir y minimizar los daños que pudieran generar los residuos sobrantes en el agro, el Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) ha implementado una regulación  específica para la gestión y manejo de residuos sólidos en forma sanitaria y ambientalmente adecuada, con sujeción a los principios de prevención y minimización de riesgos ambientales, así como la protección de la salud y el bienestar de la persona humana, contribuyendo al desarrollo sostenible del país, sostuvo Cesar Reyes Silva, especialista en residuos sólidos del Minagri.

REGULACIÓN

Entrevistado en el programa Amanecer en el Campo de radio La Mejor, precisó que el reglamento, publicado el 2012 tiene como objetivo también el reaprovechamiento, valorización, almacenamiento, recolección, comercialización, transporte, y disposición final de los residuos sólidos, fomentando la participación de la inversión privada en las diversas etapas de la gestión de estos desechos orgánicos e inorgánicos, agropecuarios y agroindustriales.

La norma detalla cuál es la mejor forma para que el pequeño, mediano o gran agricultor pueda manejar en una forma eficiente los residuos que generan en su actividad, como pueden ser plásticos, residuos vegetales, envases de pesticidas y agroquímicos, alambres, maderas, etc., con la finalidad de evitar la contaminación en el campo.

“La dirección general de Asuntos Ambientales Agrarios (DGAAA) exige que los agricultores y/o las empresas -pequeños, medianos y grandes- presenten cada año su Plan de manejo de residuos sólidos, que en la práctica es un manual donde se anota en detalle todo el tratamiento del manejo agrícola y los procesos orgánicos en las parcelas, sin importar el tamaño”, explicó.

Por ejemplo, dijo, un pequeño productor de mangos en Piura con 10 hectáreas, o una empresa agrícola bananera que siembra 15,000 hectáreas, presentan el mismo formato de 40 o 50 páginas de su Plan, aunque evidentemente, con las características propias de los residuos que arrojan sus cultivos.

Los agricultores también deben presentar una Declaración de Residuos donde deben detallar exactamente que es lo que hacen los residuos agrícolas, cuanto se ha generado, a donde se envía, que se hace con los agroquímicos, donde se vierten, etc.

También están obligados a entregar a la DGAAA un Manifiesto en el cual se presentan las constancias de los residuos peligrosos generados por la actividad agrícola, precisando al detalle los procesos para su tratamiento y/o eliminación.

BIOFERTILIZANTES

Reyes Silva mencionó  que un aspecto importante de su labor durante su gestión en el sector agricultura fue el de brindar capacitación en el tema del aprovechamiento y valoración de los residuos agrícolas a nivel nacional.

“Se llevaron a cabo talleres en Trujillo y en Lima dónde se instruyó acerca del aprovechamiento de los residuos en el agro, porque había un desconocimiento total respecto a este tema. Con los residuos agrícolas se pueden producir abonos orgánicos o biofertilizantes que pueden aprovechar los agricultores  directamente en sus campos de cultivos”, concluyó.

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