ACUERDO CON ODEBRECHT ASEGURA SU COLABORACIÓN EN INDAGACIONES

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Fuente: La República 

En la búsqueda de la perfección podemos perder todo. Nada es perfecto, todo es perfectible siempre. Esta fue la premisa con la que los fiscales del Equipo Especial y la procuraduría ad hoc del caso Lava Jato en el Perú trabajaron con Odebrecht.

La perfección suponía embargar todos los bienes de la constructora brasileña, hasta que devuelva el último centavo de sus ganancias ilícitas y retribuya al país el daño ocasionado por sus actos turbios.

Además, claro está, revelar todos los actos de corrupción, identificar a los participantes y entregar las pruebas documentales y testimoniales que permitan investigarlos, procesarlos y llevarlos a juicio y esperar que se dicte condena.

Eso hubiera sido excelente, pero no lo mejor para conocer la verdad y luchar contra la corrupción. La justicia siempre dice buscar la perfección, pero en el camino se pierde y con los tiempos que requiere el debido proceso, las causas terminan en prescripción. Por eso, los favorecidos con la prescripción son los primeros que se oponen al acuerdo con Odebrecht.

Así, ir por el camino de la perfección entraña un gran riesgo. El riesgo es –todavía persistente– no recibir nada. Nada de dinero ni nada de información para procesar y llevar a juicio a los funcionarios peruanos que recibieron o solicitaron los sobornos.

Beneficios
Este es el marco en el que se ha desarrollado la negociación y se llegó a la aprobación del «Acta de Acuerdo Preparatorio de Colaboración y Beneficios» que el fiscal José Domingo Pérez y el procurador Jorge Ramírez suscribieron con los representantes de Odebrecht, Lourdes Carreño y Ricardo Weil, la madrugada del 8 de diciembre último.

Hay que tener en cuenta que todos los funcionarios de Odebrechtque participaron en los sobornos viven en Brasil y nunca podrán ser extraditados. Ir contra ellos es una perdida de tiempo. Luego, una empresa como Odebrecht no hecha mano a su bolsillo para una gran obra de infraestructura, si no que obtiene créditos que le permiten construir y operar.

Bancos que se van a poner en primera fila para cobrar si la constructora decide cerrar sus actividades en el país o si el Perú opta por incautar todos sus bienes. Además, si esto sucede, no habrá forma en que los exfuncionarios de Odebrecht vengan al Perú, directa o vía teleconferencia, a declarar sobre los actos de corrupción.

Con este panorama, el acuerdo con Odebrecht es lo mejor que las autoridades judiciales peruanas podían obtener para lograr identificar, juzgar y sancionar a los funcionarios peruanos involucrados en los actos de corrupción.

Reparación civil
En los procesos de reparación civil, los procuradores siempre han buscado el monto más alto, sin importar si luego sería posible pagar o cobrar. El procurador Jorge Ramírez privilegió cobrar, es decir, establecer un monto que la empresa pudiera pagar. De paso, facilitar que la Fiscalía acceda a la información de los actos de corrupción.

Unos ejemplos. Al asesor presidencial Vladimiro Montesinos Torres se le impuso una reparación civil de más de 558 millones, de los cuales en estos 18 años solo ha pagado 10 millones, que se le ha embargado en bienes.

A los principales involucrados en la red de corrupción Fujimori-Montesinos se les impuso más de mil 4 millones de soles de reparación civil, de las cuales en 18 años apenas han pagado 18 millones. El monto, por muy grande, no implica ningún perjuicio real para cada uno de ellos. Solo tienen que decir «no tengo plata».

El acuerdo con Odebrecht prevé que la empresa brasileña pague 610 millones de soles por pagar sobornos en cuatro obras públicas: la carreteras interoceánica Sur, el Metro de Lima, la vía evitamiento Cusco y la vía Costa Verde-Callao.

Pero no cierra el acuerdo. Si en los próximos meses o años se descubre que también hubo coimas en otra obra, la empresa se compromete a pagar una reparación civil.

De hecho, Odebrecht ya reconoció su participación ilícita en una quinta obra: la construcción de la carretera Carhuaz, Chacas, San Luis en la región Áncash, por la que se ha comprometido a pagar 65 millones de soles. De este monto, ya pagó 45 millones y en los próximos meses deberá cubrir toda esa cantidad.

Este es otro avance en el caso Odebrecht. Por primera vez, en un acuerdo de colaboración se establece la forma en que la empresa deberá pagar y un calendario para que realice los pagos. Si la filial peruana de la empresa no lo puede hacer, lo tendrá que realizar con fondos que vengan de Brasil.

Socios pagarán
Para asegurar el pago se establece un fideicomiso que se formará con parte de los ingresos que la empresa obtenga cuando vuelva a operar en el país. La Fiscalía levantará las restricciones que tiene para operar en el país a cambio de que pague la reparación civil y no vuelva a cometer delitos.

El acuerdo tampoco libera de responsabilidad a sus socios o empresas consorciadas en las obras públicas que Odebrecht construyó en el país, es decir, Graña y Montero, JJ Calmet o ICCGSA. Los consorcios quedan fuera del acuerdo y, en su momento, un juez decidirá la reparación civil que deberán pagar.

A cambio, la constructora se compromete a facilitar que sus funcionarios o exfuncionarios declaren ante los fiscales y jueces y entreguen las pruebas de los actos ilícitos en que estuvieron involucrados en el país.

Aportes de campaña
Esta colaboración no se limitará a las cuatro o cinco obras en las que han reconocido actos ilícitos. Los aportes a las campañas políticas en el Perú, por unos 8,4 millones de dólares, tampoco forman parte del acuerdo

Sin embargo, Odebrecht y sus funcionarios también están obligados a declarar ante los fiscales y jueces en las investigaciones y juicios que se prevé que se realizaran en estos casos y en otros que se descubran luego. La colaboración de Odebrecht será permanente y continua.

Advierten riesgos por filtración del acuerdo de colaboración
– Los congresistas del Frente Amplio Humberto Morales y Oracio Pacori de Nuevo Perú coincidieron en afirmar que existen riesgos en la investigación del caso Lava Jato por la filtración del acuerdo de colaboración y beneficios con Odebrecht.

– «Corre mucho riesgo, ya que se puede venir abajo un acuerdo que traería bastante información de actos de corrupción. No puede ser que alguien tenga un informante en el Ministerio Público que pueda obstruir el proceso», advirtió Morales.

– Para Pacori, todo lo avanzado en el caso Lava Jato podría volver a foja cero debido a la filtración del acuerdo. «Que todo se filtre obstruiría y haría que el acuerdo de colaboración se venga abajo», afirmó Pacori.

Los que filtraron el documento buscan un clima adverso al acuerdo y que Odebrecht se retire.