- El director regional de Energía y Minas, Víctor Cusquisibán, advirtió que la región podría superar los niveles de inseguridad de Pataz si no se toman acciones inmediatas. Asimismo, demandó la unión de autoridades, rondas campesinas y sector privado, y propuso la creación de más fiscalías ambientales.
RCR, 28 de octubre de 2026.- Ante la escalada del avance de la minería ilegal y la innegable presencia de organizaciones criminales, el director regional de Energía y Minas de Cajamarca, Víctor Cusquisibán, lanzó una grave advertencia: “si no se articulan acciones inmediatas, la región podría convertirse en una zona de peligro aún mayor que Pataz”, ante este panorama crítico, el funcionario demandó un trabajo en conjunto y multisectorial para frenar el problema.
Cusquisibán detalló que desde el Gobierno Regional se vienen intensificando las supervisiones, fiscalizaciones y participaciones en diligencias policiales y fiscales en las 13 provincias, cumpliendo con el plan anual de fiscalización ambiental y manteniendo presencia en zonas clave como Cajabamba, San Ignacio, Hualgayoc, Celendín. Sin embargo, enfatizó que la carga procesal y la magnitud del problema exigen reforzar el sistema de justicia en el territorio.
Demandan más fiscalías ambientales y descentralizadas
Saludando la reciente creación de una fiscalía en Hualgayoc, el titular de Energía y Minas señaló que este modelo debe replicarse de manera urgente en las zonas con mayor incidencia de minería ilegal, como Cajabamba y Sorochuco (Celendín). Según explicó, la concentración de la carga procesal en la capital regional retrasa las labores de intervención, por lo que contar con fiscalías ambientales descentralizadas resulta vital para consolidar la lucha contra este ilícito.
A través de Red de Comunicación Regional (RCR), el funcionario comentó las recientes alertas emitidas por el fiscal superior coordinador nacional de las fiscalías especializadas en materia ambiental, Frank Robert Almanza Altamirano, quien advirtió que Cajamarca avanza peligrosamente hacia escenarios críticos —citando el desplazamiento de redes criminales como la banda de «Los Pulpos» desde Trujillo— y apuntó a enclaves mineros afectados como Tandayoc, El Sinchao, y zonas de Celendín.
Para hacer frente a esta amenaza constante, Cusquisibán subrayó que la respuesta estatal no puede recaer únicamente en la Policía Nacional, sino que requiere una red de protección articulada que involucre activamente a las rondas campesinas, autoridades comunales y al sector privado.
«Ellos son los guardianes de sus territorios y los primeros en denunciar y apoyar; han pasado de un estado de inercia a un estado activo, lo cual saludamos», destacó, a la vez que recalcó la necesidad de mantener una coordinación permanente con el alto comisionado frente a la minería ilegal para evitar que el territorio cajamarquino sea tomado por las mafias.













