Señala que estudiantes y padres de familia no son clientes del sistema educativo y deben respetar las normas escolares.
RCR, 12 de octubre 2026.- El exministro de Educación, Óscar Becerra, sostiene que las nuevas medidas de disciplina escolar anunciadas por la presidenta Keiko Fujimori, permitirán reforzar el principio de autoridad de docentes y directores, así como recuperar el papel de las familias en la formación de sus hijos.
“Hay que destacar que es un paquete de medidas que apuntan a restablecer el principio de autoridad y el rol de la familia en la educación de los hijos, que hacían mucha falta. Lo que hay que restablecer es el rol del Estado, del Poder Ejecutivo y del Minedu como ente rector y responsable de dar las normas que hacen falta para que el principio de autoridad, no el autoritarismo, se restablezca en los colegios y en el sistema educativo”, afirmó Becerra en Red de Comunicación Regional (RCR).
Asimismo, precisó que las nuevas disposiciones alcanzan tanto a los colegios públicos como privados. Explicó que el Minedu establecerá las normas para las instituciones estatales, mientras que los centros educativos particulares deberán adecuar sus reglamentos a la legislación vigente.
Disciplina frente a la violencia escolar
Al referirse a la reinstalación de las expulsiones, Becerra cuestionó las restricciones para suspender o expulsar a estudiantes que cometen faltas graves y advirtió que estas pueden perjudicar a las víctimas de violencia escolar.
“¿Cómo se puede educar si no se ponen límites? ¿Cómo se puede educar si el abusivo tiene que sentarse al lado de su víctima y la víctima no puede quejarse? Porque el sagrado derecho a la educación del abusivo y del delincuente que muchas veces está sentado a su lado es más importante que el de todo el resto, que son la gran mayoría, que tienen derecho a la educación de calidad a la que aspiran”, expresó.
Respecto a las restricciones al uso de celulares en los colegios, Becerra citó los hallazgos del especialista Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), vinculada a la Prueba PISA.
Refirió que Schleicher ha advertido que los escolares de América Latina presentan un retraso de cinco años en matemáticas, comunicación y ciencias, y que el uso de dispositivos tecnológicos para actividades recreativas es uno de los factores que afectan su aprendizaje.
“Más de la mitad de lo que hacen los escolares latinoamericanos con equipos tecnológicos no es para fines pedagógicos, sino para fines de ocio, y eso ha deteriorado la calidad de su educación. Razón por la cual, si se suprimen esos supuestos usos pedagógicos, el daño es menor que el beneficio de dejar de perder el tiempo en actividades de ocio. Es más, Suecia y el Reino Unido ya tomaron medidas parecidas”, sostuvo.
Alumnos y padres no son clientes
En otro momento, Becerra cuestionó que algunos padres de familia y estudiantes consideren que las instituciones educativas deben aceptar todas sus exigencias. Señaló que este criterio debilita la autoridad de los profesores y dificulta el cumplimiento de las normas escolares.
“Los niños y adolescentes no son clientes del sistema educativo, los padres tampoco. Son educandos que están recibiendo un servicio que consiste en ser educados. El tema de ser vistos como clientes que tienen que tener siempre la razón se tiene que erradicar en América Latina en general y en Perú en particular, para que se pueda educar con autoridad”, enfatizó.
Finalmente, el exministro sostuvo que las exigencias sobre el cabello, las uñas y la presentación personal pueden generar incomodidad entre algunos estudiantes, pero consideró que forman parte de su formación.
“Es aceptable pensar que una adolescente que ahora no va a poder ir con las uñas pintadas al colegio o un joven que no va a poder ir con el pelo teñido se va a sentir fastidiado e incómodo, pero como educando tiene que dar una imagen de orden y de disciplina”, concluyó.













