- El expresidente de la Asociación Pyme Perú, Julio Pardavé, sostuvo que las micro y pequeñas empresas requieren financiamiento, acceso a compras estatales y apertura de mercados para enfrentar los efectos del Fenómeno El Niño. El pedido se produce mientras la Cámara de Diputados debate la delegación de facultades al Ejecutivo en materia de emergencia climática.
RCR, 05 de octubre de 2026.- Las micro y pequeñas empresas (MYPE) requieren medidas económicas urgentes para enfrentar los efectos del Fenómeno El Niño y evitar el cierre de negocios, sostuvo el expresidente de la Asociación Pyme Perú, Julio Pardavé, quien planteó que el Gobierno cuente con herramientas legislativas que permitan atender de manera rápida las necesidades de este sector.
Su planteamiento se produce luego de que la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobara un dictamen que propone delegar al Poder Ejecutivo facultades legislativas durante 90 días para adoptar medidas frente al Fenómeno El Niño y fortalecer la seguridad ciudadana. El dictamen fue incorporado a la agenda del Pleno de la Cámara de Diputados para el martes 6 de octubre.
Pardavé consideró que esta discusión debe traducirse en medidas concretas para las MYPE, particularmente en materia de financiamiento, acceso a mercados y compras públicas.
“Nosotros queremos medidas inmediatas”, afirmó en declaraciones a la Red de Comunicación Regional (RCR).
El dirigente empresarial señaló que el Gobierno debería convocar a los representantes de las MYPE para identificar las necesidades específicas de cada sector y región, especialmente de aquellos negocios que podrían resultar afectados por las lluvias, inundaciones y otros eventos asociados al Fenómeno El Niño.
Financiamiento para evitar el cierre de negocios
Pardavé planteó la creación o ampliación de mecanismos de financiamiento que permitan a los pequeños empresarios cumplir con sus obligaciones y mantener sus negocios operativos durante la emergencia.
“Si estoy sufriendo un tema de que no puedo pagar mi cuenta en el banco, en la caja municipal, podría ser a través de bonos o a través de un Reactiva para pymes, para ayudar sobre todo a los microempresarios”, manifestó.
Sostuvo que el acceso al crédito constituye uno de los principales problemas para las empresas de menor tamaño, por lo que consideró necesario establecer mecanismos de apalancamiento financiero que les permitan afrontar una eventual caída de ventas, daños en sus establecimientos o interrupciones de sus actividades productivas.
De acuerdo con información de PRODUCE, las Mipyme representaron el 99,3 % de las empresas formales operativas en 2024, mientras que las microempresas concentraron el 93,8 % del total.
Estos negocios cumplen un papel relevante en la economía nacional, pero enfrentan mayores restricciones para acceder al financiamiento formal y sostener sus actividades ante periodos de crisis.
Compras del Estado como mecanismo de reactivación
El expresidente de la Asociación Pyme Perú también propuso utilizar las compras públicas como una herramienta para dinamizar la actividad de las pequeñas empresas, especialmente en las regiones que podrían resultar afectadas por el Fenómeno El Niño.
“Todos los trabajadores de los ministerios necesitan botas, calzados especiales, ropa especial. ¿Y por qué no destinar eso a las MYPE de cada región?”, cuestionó.
Pardavé sostuvo que las entidades públicas pueden convertirse en un mercado para los pequeños productores, siempre que se establezcan mecanismos que permitan su participación efectiva en las adquisiciones estatales.
Según explicó, esta estrategia permitiría que los recursos destinados a atender la emergencia también contribuyan a sostener el empleo y la actividad económica en las zonas afectadas.
Piden identificar cuántas empresas están en riesgo
Pardavé consideró necesario que el Estado actualice y transparente la información sobre el número de empresas que han cerrado, las que se encuentran en riesgo y aquellas que requieren apoyo financiero.
“Tenemos que sincerar. Tenemos tantos ministerios, tenemos instituciones que nos digan exactamente este es el número real de empresas que han desaparecido, este es el número real de empresas que necesitan un apalancamiento financiero”, señaló.
En esa línea, sostuvo que las medidas de apoyo deberían considerar la realidad de cada actividad económica, debido a que algunas empresas podrían requerir financiamiento temporal, mientras que otras necesitarían reconvertirse hacia nuevos sectores productivos.
MYPE necesitan nuevos mercados
Pardavé también planteó que el Estado impulse una estrategia para facilitar el acceso de las MYPE a los mercados internacionales y mejorar su capacidad competitiva.
Puso como ejemplo la situación del sector calzado, cuya actividad, según indicó, enfrenta dificultades desde hace varios años.
“En el sector calzado, hace más de 15 años, en un evento en Turquía, dijimos: tomen las medidas correctivas del sector textil, porque el sector calzado está desapareciendo”, recordó.
El dirigente cuestionó además que los pequeños productores nacionales no estén aprovechando plenamente las oportunidades generadas por la demanda estatal, como la adquisición de calzado y otros productos destinados a programas públicos.
El reto ante El Niño
El pedido de las MYPE se produce en un contexto de creciente preocupación por los efectos del Fenómeno El Niño 2026-2027. El Gobierno ya declaró el estado de emergencia en diversos distritos de 24 departamentos y el Callao ante el peligro inminente asociado a intensas precipitaciones.
Asimismo, el Ejecutivo ha incorporado en su pedido de delegación de facultades un paquete de medidas para enfrentar la emergencia climática, entre ellas acciones orientadas a eliminar trabas burocráticas, fortalecer la prevención y mejorar la capacidad de respuesta del Estado.
En este escenario, Pardavé sostuvo que la atención de la emergencia no debería concentrarse únicamente en la infraestructura pública y la ayuda a las familias afectadas, sino también en preservar el tejido empresarial y los puestos de trabajo que dependen de las MYPE.
El desafío, concluyó, es que las medidas que adopte el Estado sean oportunas, focalizadas y articuladas con las necesidades reales de los pequeños empresarios, especialmente en las regiones con mayor exposición a los efectos de El Niño.













