Meteorólogo Julio Villafuerte plantea fortalecer la prevención territorial y advierte que el riesgo climático varía según las características de cada región.
RCR, 30 de septiembre de 2026.- Las municipalidades del país deberían identificar, como parte de sus estrategias permanentes de prevención, al menos cinco zonas vulnerables dentro de sus jurisdicciones para anticiparse a los impactos de los fenómenos climáticos recurrentes, planteó el coronel FAP (r) Julio Villafuerte Osambela, meteorólogo de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
“Cada municipalidad debería tener identificado cinco zonas donde le pueda afectar el clima y de ahí mitigarlo. Lo interesante es que cada región entienda qué le afecta el clima”, señaló Villafuerte en Red de Comunicación Regional (RCR).
El especialista en gestión del riesgo y clima explicó que los efectos de los fenómenos meteorológicos no son iguales en todo el territorio nacional, debido a las características geográficas y a la interacción de diversos patrones climáticos.
Como ejemplo, señaló que una misma condición meteorológica puede generar impactos diferentes dentro de Lima. Mientras una llovizna puede tener efectos limitados en determinadas zonas, en sectores como Villa María del Triunfo puede generar mayores dificultades debido a sus características territoriales y condiciones de vulnerabilidad.
Villafuerte sostuvo que, además del comportamiento del océano, existen otros factores que intervienen en la configuración del clima peruano, entre ellos la cordillera de los Andes y el sistema amazónico.
“Si hablamos de nivel nacional, hay varios patrones climáticos que no solamente es el calentamiento de mar o el enfriamiento, también es la cordillera de los Andes, también es el sistema amazónico”, explicó.
Riesgo climático requiere una mirada territorial
El meteorólogo indicó que las condiciones climáticas responden a las particularidades de cada región. En el norte del país, por ejemplo, la interacción entre el mar y la Zona de Convergencia Intertropical tiene una influencia importante, mientras que en otras zonas del país intervienen diferentes patrones atmosféricos y geográficos.
Asimismo, explicó que la Amazonía constituye una importante fuente de humedad que puede desplazarse hacia la cordillera y contribuir a la generación de precipitaciones en la sierra y otras zonas del territorio nacional.
En ese sentido, consideró necesario que las acciones de prevención no se concentren únicamente en un determinado episodio climático, sino que formen parte de una planificación permanente frente a los fenómenos que se presentan de manera recurrente.
Prevención antes que respuesta a emergencias
Villafuerte sostuvo que conocer anticipadamente las zonas expuestas permitiría orientar mejor las acciones de reducción del riesgo y disminuir la vulnerabilidad de la población.
“Tenemos que saber la vulnerabilidad de nuestra población”, afirmó, al señalar que las acciones de prevención deberían desarrollarse de manera permanente y no únicamente cuando existe la amenaza de un evento extraordinario.
El especialista consideró que una planificación nacional orientada a los fenómenos climáticos recurrentes podría contribuir también a optimizar el uso de los recursos públicos destinados a prevención y atención de emergencias.













