Fuente: IIMP
- Roberto Maldonado, vicepresidente del IIMP, señaló que cualquier modificación al régimen tributario minero debe partir de un análisis técnico y considerar sus efectos sobre las inversiones y la capacidad del país para atraer nuevos proyectos.
Lima, 28 de septiembre de 2026. El vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), Roberto Maldonado, advirtió que cualquier modificación al régimen de regalías mineras y al Impuesto Especial a la Minería debe evaluar previamente sus posibles efectos sobre la competitividad del Perú y la atracción de inversiones de largo plazo.
En su columna de la Revista Minería del IIMP, Maldonado se refirió a la propuesta del Parlamento que plantea modificar el esquema de regalías mineras, incluyendo un cambio en su base de cálculo y un incremento de las tasas, además de elevar el Impuesto Especial a la Minería.
“Cualquier cambio de esta naturaleza debe partir de un análisis técnico integral y considerar sus efectos sobre la competitividad del país, las inversiones existentes y la capacidad de atraer nuevos proyectos”, sostuvo el vicepresidente del IIMP.
Maldonado remarcó que la estabilidad del régimen tributario forma parte de la seguridad jurídica que toman en cuenta los inversionistas antes de comprometer capital en proyectos de largo plazo.
En ese sentido, consideró necesario evitar que la búsqueda de mayores ingresos en el corto plazo termine afectando las inversiones que posteriormente pueden generar crecimiento económico, empleo y mayores recursos fiscales.
Convertir permisos en inversión
El vicepresidente del IIMP señaló, además, que el país enfrenta el desafío de lograr que las autorizaciones otorgadas a los proyectos mineros se traduzcan efectivamente en inversión, construcción, producción, empleo y recursos para las regiones.
Entre enero y agosto de 2026, el Ministerio de Energía y Minas autorizó más de US$ 3.067 millones en nuevas inversiones mineras y otorgó permisos y autorizaciones para 150 proyectos en distintas etapas de desarrollo y regiones del país.
Maldonado destacó que estas cifras evidencian que existe una cartera activa y empresas interesadas en continuar apostando por el potencial geológico del Perú. Sin embargo, precisó que obtener una autorización no representa el punto final del proceso.
“El verdadero resultado se produce cuando esos permisos se convierten en inversión, construcción, producción, empleo y recursos para las regiones”, afirmó.
Proyectos acumulan retrasos
Maldonado también puso énfasis en los tiempos que demanda actualmente el desarrollo de nuevos proyectos. De acuerdo con cifras del Instituto Peruano de Economía, los proyectos de la cartera minera acumulan retrasos promedio de 15 años y algunos podrían alcanzar hasta 49 años desde su inicio hasta su entrada en operación.
Frente a este escenario, sostuvo que el Perú necesita procedimientos más eficientes y predecibles que permitan aprovechar el contexto favorable para los minerales sin reducir los estándares técnicos, ambientales o sociales.
“En un escenario internacional favorable para los minerales, no podemos permitir que los tiempos de desarrollo terminen haciendo que el Perú pierda oportunidades frente a otros países”, señaló.












