- La rectora Jeri Ramón Ruffner denuncia que la universidad ha cedido, a lo largo de los años, inmuebles en el Congreso, el Hospital Loayza y otros puntos de Lima sin recibir nada a cambio, y pide que el Estado le retribuya por ese patrimonio.
RCR, 11 de septiembre de 2026.- La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) reclama una compensación por varios terrenos e inmuebles que, según su rectora Jeri Ramón Ruffner, pertenecen a la universidad, pero han sido cedidos, ocupados o aprovechados por el Estado sin ningún pago a cambio.
La rectora explicó que San Marcos es dueña de gran parte de Mesa Redonda y Barrios Altos, zonas donde antiguos rectores concesionaron varios inmuebles por 30 años, un plazo que recién vence en 2031. «Han construido hasta siete pisos y están lucrando de ellos», denunció, y precisó que la universidad ya sigue juicios para desalojarlos.
El caso del Hospital Loayza
El reclamo por el Hospital Loayza es uno de los más antiguos. Todo se remonta a 1943, cuando la Beneficencia de Lima entregó a San Marcos un terreno de casi 24 mil metros cuadrados para levantar los laboratorios de la Facultad de Medicina. Con el paso de las décadas, la universidad firmó distintos convenios que le permitieron usar aulas y ambientes del hospital para formar a sus estudiantes.
Sin embargo, ese vínculo histórico contrasta con la realidad actual: San Marcos solo cuenta hoy con siete estudiantes internos en el Loayza, mientras la mayoría de plazas son ocupadas por universidades privadas.
«No me parece justo que los espacios de San Marcos sean ocupados por universidades privadas. Podemos compartir, pero no pueden usufructuarlos», cuestionó la rectora, quien atribuyó a esta falta de espacio el límite de solo 150 vacantes en la Facultad de Medicina, un problema que —según señaló— se repite en los hospitales Dos de Mayo, del Niño y Carrión.
En el plano judicial, la universidad ya obtuvo una primera victoria: en diciembre de 2025 ganó un juicio que le permitió recuperar un ambiente del Loayza ocupado por un laboratorio privado. La disputa, no obstante, continúa por otro frente, pues San Marcos mantiene un segundo proceso por un terreno del hospital que fue inscrito por otra entidad en 2018.
La rectora también señaló que el propio Congreso de la República funciona en un local que fue de San Marcos, cedido en 1998 por apenas un sol simbólico, en una época en que la universidad no tenía Asamblea Universitaria. «Los predios de San Marcos no pueden ser subvaluados. No solo es el inmueble, es todo lo que hay dentro: el mobiliario, los cuadros, la capilla», sostuvo. El reclamo se extiende también a la Plaza Bolívar, la Compañía de Bomberos, el Museo de la Santa Inquisición y un terreno en Pueblo Libre vinculado al Museo Raimondi.
«San Marcos no está pidiendo que le regalen nada, está pidiendo compensación por los bienes que el Estado está usando en beneficio de los alumnos», resumió la rectora en entrevista a Red de Comunicación Regional (RCR)
Como ejemplo positivo, citó la compensación de 60 millones de soles que la universidad recibió durante el gobierno de Dina Boluarte por terrenos afectados por la Línea 2 del Metro, dinero que hoy financia nuevos edificios y vivienda universitaria.
Además, San Marcos demanda al Instituto Nacional de Salud por 500 millones de soles, tras el cierre de su clínica universitaria en medio del escándalo del «Vacunagate», que frenó una investigación para desarrollar una vacuna durante la pandemia.
La rectora expresó su esperanza de poder negociar con el actual gobierno de la presidenta Keiko Fujimori. «Tengo mucha fe en que la presidenta Keiko y los ministros se puedan sentar a negociar, porque es un beneficio para toda la comunidad», afirmó.













