RCR, 5 de agosto 2026.- Las proyecciones climáticas para El Niño global 2026 elevan la preocupación en Sudamérica. Mientras la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la NOAA de EE.UU. advierten sobre un evento de gran intensidad, el meteorólogo uruguayo Juan Luis Pérez, director de Nimbus Weather Services, sostiene que 17 modelos climáticos coinciden en proyectar un episodio más severo que los registrados en años anteriores, e incluso se podría catalogarlo como un evento extraordinario.
«Todos coinciden y eso es lo que lo hace muy preocupante. Unos 17 modelos coinciden en que podría tratarse de un Niño de características más importantes que las anteriores. Algunos hacen referencia a Niños extremadamente fuertes que tuvimos en la antigüedad. Se espera que sea superior a 2; quizás un 2,5 y algunos incluso hablan de que podría sobrepasar los 3», afirmó Pérez en Red de Comunicación Regional (RCR), desde Montevideo, Uruguay.
Impactos diferentes en Sudamérica
El meteorólogo explicó que las primeras manifestaciones de la fase cálida ya comienzan a sentirse en distintas zonas del planeta. «Ya se han empezado a sentir las primeras manifestaciones de esa fase cálida. En el Río de la Plata pega un poco diferente a cómo pega por las costas de Perú, pero todos los sistemas nacionales de emergencia están preparados para eventuales inundaciones y otros problemas», señaló.
Remarcó que El Niño no produce los mismos efectos en todos los países sudamericanos. Indicó que la geografía, la altitud y la influencia de la cordillera de los Andes modifican el comportamiento del fenómeno en territorios como Perú, Chile, Ecuador, Colombia, Brasil, Uruguay y Argentina, por lo que cada nación debe evaluar sus propios escenarios de riesgo.
«El Niño afecta a la circulación atmosférica a nivel global y sus manifestaciones tienen distintos comportamientos. En el episodio anterior, mientras acá se producían inundaciones muy importantes, Brasil registró una sequía bastante severa durante varios meses. Las características del Niño pegan en forma diferente en las distintas regiones y muy particularmente por la orografía de cada lugar», explicó.
Niño largo hasta el 2027
Otro aspecto que destacó es la duración prevista del episodio. Según indicó, los modelos climáticos proyectan que la fase cálida recién comienza y podría mantenerse activa hasta el otoño de 2027. «Estamos esperando que sea un Niño largo, porque comienza ahora y se espera que se prolongue hasta el otoño del año que viene. No podemos apagarle la llave general al Niño, pero sí estar preparados para los eventuales problemas que pueda originar», manifestó.
Más lluvias desde agosto
Respecto de las precipitaciones, Pérez señaló que los registros podrían ubicarse por encima de los valores habituales desde agosto. Advirtió que ese escenario exige fortalecer las medidas de prevención, el manejo hídrico y los planes de respuesta frente a inundaciones, especialmente en ciudades costeras y cuencas vulnerables de la región.
«Se espera que este Niño afecte las precipitaciones con registros positivos respecto de los años anteriores. A partir de este mismo mes y hasta bien entrado el otoño, las precipitaciones se sucederán abundantes y copiosas hasta que termine esta fase cálida», concluyó.













