RCR, 4 de agosto 2026.- La grave crisis de inseguridad que enfrenta el país no se resolverá únicamente con el despliegue de las Fuerzas Armadas en las calles, en el transporte, los penales o en las fronteras.
El exministro del Interior Cluber Aliaga sostiene que la lucha contra la criminalidad exige fortalecer el trabajo de inteligencia e investigación de la Policía Nacional del Perú (PNP), mientras que la participación militar debe entenderse como un apoyo para reforzar el control territorial y las labores preventivas.
“La incorporación de las FF.AA. no nos asegura que el crimen organizado va a desaparecer. Sí puede sumar a un mayor control territorial de las fuerzas del orden y sí puede incidir en dificultar la labor que puedan hacer las organizaciones criminales, pero no erradicarla. La erradicación de las organizaciones criminales demanda trabajo de investigación criminal, de inteligencia operativa, porque solo con pruebas estos infractores penales pueden recibir una sanción de las autoridades del sistema de justicia”, afirmó Aliaga en Red de Comunicación Regional.
Apoyo militar, no reemplazo policial
El general PNP ® consideró positivo el anuncio de la presidenta Keiko Fujimori sobre el patrullaje de las FF.AA. en apoyo de la PNP. Sin embargo, advirtió que no deben generarse falsas expectativas, pues las FF.AA ya participaron en anteriores estados de emergencia sin que ello significara la derrota de las organizaciones criminales.
“La labor de los militares suma al control territorial, pero no significa que ya con ellos la lucha contra la criminalidad está ganada. Por el contrario, se requiere un trabajo inteligente entre la Policía y las FF.AA, un trabajo visual, un trabajo uniformado y un trabajo de policía secreta que permita golpear por sorpresa a las organizaciones criminales”, remarcó.
Inteligencia permanente
Aliaga sostuvo que la principal responsabilidad para desarticular las mafias recae en la PNP, que debe fortalecer su capacidad de investigación y de inteligencia para identificar a los integrantes de las organizaciones criminales antes de intervenirlos y obtener pruebas que permitan sancionarlos.
“Este trabajo debe ser complementado por otro que tiene que hacer la policía secreta, tratando de acopiar toda la información y todos los datos que le proporcionen colaboradores, informantes y confidentes, con la finalidad de identificar a los integrantes de estas organizaciones criminales para proceder a su intervención de manera sorpresiva y encontrar elementos y medios de prueba”, explicó.
Refirió que las FF.AA. también cuentan con direcciones de inteligencia y personal especializado que puede apoyar a la Policía en la búsqueda, procesamiento, análisis y difusión de información estratégica. A su juicio, esa cooperación debe mantenerse de manera permanente.
Fronteras y paliativos
Sobre el anuncio del ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, de solicitar facultades extraordinarias para que las FF.AA. patrullen las fronteras, Aliaga afirmó que esa medida sirve como un paliativo frente a la delincuencia común y la migración irregular.
“Los delincuentes del crimen organizado tienen recursos económicos suficientes para emplear otros medios. Pueden utilizar documentación falsa, ingresar por aeropuertos, embarcaciones u otros lugares. El control de frontera va a ser un paliativo, pero no es la solución para frenar el libre tráfico de personas vinculadas a organizaciones criminales. La presencia militar en las fronteras no va a frenar necesariamente el crimen organizado”, enfatizó.
Finalmente, el exministro sostuvo que el Estado debe fortalecer la capacidad operativa de la PNP mediante una mejor selección, capacitación y equipamiento del personal. Señaló que los recursos disponibles deben administrarse con criterios estratégicos para enfrentar amenazas específicas en zonas como Pataz y el VRAEM, donde operan organizaciones vinculadas a la minería ilegal, el narcotráfico y otras economías criminales, a fin de responder con mayor eficacia a la creciente crisis de inseguridad.













