RCR, 14 de mayo 2026.- El analista internacional Manuel Bernales Alvarado sostiene que Estados Unidos y China “se necesitan mutuamente”, por lo que la cumbre de Beijing entre el presidente Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping busca alcanzar puntos de entendimiento en materia comercial y geopolítica, especialmente frente a la crisis con Irán, en medio de un escenario marcado por conflictos a nivel mundial.
“La gran interrogante es qué acordarán el presidente Xi Jinping y el presidente Trump sobre Irán. Lo que ha trascendido es que Trump busca una participación más activa de China en este conflicto, no necesariamente un acuerdo final, porque las acciones militares continúan y esa situación no puede resolverse en una sola reunión, pero sí una mayor intervención diplomática de China en el manejo de la crisis”, expresó Bernales en Red de Comunicación Regional (RCR).
Señaló que Trump intenta reducir el impacto de la creciente tensión internacional mediante acuerdos estratégicos con Beijing. “Hemos visto un presidente Trump que ganó las elecciones con promesas de no tener más guerras y es el que más conflictos ha desatado. Ahora busca que este despliegue del dominio militar pueda ser atenuado con acuerdos económicos de interés común con la República Popular China”, manifestó.
Tensiones en varios frentes
El director del programa “Geopolítica” de RCR explicó que la reunión entre Trump y Xi Jinping no puede analizarse únicamente como un encuentro bilateral, sino como una cumbre atravesada por varios focos de crisis simultáneos. Precisó que EE.UU. mantiene tensiones con Canadá y México, enfrenta dificultades con la Unión Europea y la OTAN, mientras continúan las confrontaciones vinculadas a Irán, Gaza y Oriente Medio.
Bernales indicó que, en ese contexto, China ha consolidado una estrategia de expansión económica y tecnológica a escala global, mientras EE.UU. intenta recuperar capacidad industrial y reducir los efectos de la deslocalización productiva hacia Asia.
Hormuz y Taiwán en la agenda
Asimismo, indicó que uno de los temas centrales de la cumbre será la posibilidad de alcanzar acuerdos sobre dos puntos extremadamente sensibles: el estrecho de Hormuz y Taiwán. “Lo importante va a ser responder a la pregunta de cuáles son los acuerdos a los que van a llegar para atenuar el asunto en Hormuz, atenuar el asunto en Taiwán y también en el comercio mutuo”, manifestó.
Comercio y tecnología
Bernales detalló que las negociaciones incluyen sectores económicos estratégicos para ambas potencias y para la economía mundial. “Nvidia con el asunto de los chips, Apple con la cadena de suministros, Boeing con la venta de aviones, y en general Estados Unidos con la reactivación de la venta de productos de soya a China”, explicó.
Agregó que estos acuerdos también impactan en otros mercados internacionales, entre ellos Brasil y Argentina, importantes exportadores agrícolas hacia el gigante asiático.
Impacto político para Trump
Bernales consideró que la cumbre también tiene un fuerte componente político interno para Trump, debido a la proximidad de las elecciones de medio término en Estados Unidos.
“Si el presidente Trump consigue acuerdos económicos y algún acuerdo político práctico que lleve un poco más de hojas de laurel de paz a la zona del Golfo Pérsico y con Irán, eso le va a dar un impulso muy grande para las elecciones de medio término y para las elecciones de fin de año de renovación del Congreso”, afirmó.
La estrategia de China
Añadió que China también llega a esta reunión con objetivos estratégicos vinculados al próximo Congreso del Partido Comunista Chino, instancia que definirá las prioridades políticas y económicas del país para los próximos años.













