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“HUELLA VERDE”: ALIANZA ENTRE COMUNEROS Y EMPRESA PRIVADA REFORESTA EL CORAZÓN DE CAJAMARCA

RCR, 27 de Marzo de 2026.- “Las plantas son vida; esta siembra es útil para todo, especialmente para el agua”. Con estas palabras de gratitud, María Angelina Bacón Julca, pobladora de la zona de Las Vizcachas (Baños del Inca), resume el impacto vital de “Huella Verde”, una iniciativa colectiva de forestación liderada por Newmont Foncreagro.

El testimonio de María refleja la esperanza de las familias rurales que ven en los árboles una herramienta fundamental para la recarga hídrica y el equilibrio de su entorno. «Estamos agradecidos con el alcalde Jaime Mantilla, con la empresa privada y con los jóvenes voluntarios. Aquí en el campo se siente un aire bien limpio», añadió a RCR, durante una reciente jornada de plantación.

Un activo ambiental para el futuro

En el cerro Las Vizcachas —llamado así por los roedores que habitan entre sus rocas—, la población local y voluntarios se unieron para sembrar especies forestales que funcionarán como activos ambientales. Para los comuneros, cada árbol representa una garantía de recursos hídricos y bienestar para sus hogares.

Este lazo estratégico entre comunidad y sector privado es el motor de “Huella Verde”. El proyecto, ejecutado en el ámbito de influencia de Newmont Yanacocha, busca combatir el cambio climático de manera integral y ya ha trazado metas ambiciosas para consolidar el patrimonio natural de la región.

“Para el próximo año, habremos alcanzado los cuatro millones de árboles a través de este trabajo articulado. Seguiremos trabajando y seguiremos creciendo”, anunció Alex Villanueva, director ejecutivo de Newmont Foncreagro.

Alineado con el ODS 13 (Acción por el clima), el proyecto transforma el paisaje cajamarquino bajo tres ejes principales:

Generación de activos ambientales: Creación de bosques que actúan como sumideros de CO2.

Seguridad hídrica: Mejora de la infiltración de agua y restauración de ecosistemas.

Desarrollo sostenible: Generación de ingresos para las familias mediante el aprovechamiento futuro de madera y productos no maderables, como hongos comestibles.

La jornada en Las Vizcachas es un paso más en este camino que une la sabiduría local con la inversión estratégica, asegurando que el aire limpio y el agua sigan siendo una realidad tangible para Cajamarca.